Aumentan los homicidios no aclarados en Rivera
Martín Correa – Rivera
Pese al intenso trabajo que viene desplegando la Policía de Rivera con la colaboración de la Policía Civil de Livramento, todavía no han surgido novedades en torno al brutal asesinato del joven santanense Marcos Cunha Leal, de 23 años.
Como se sabe, por causas aún no aclaradas –se sospecha con firmeza de un ajuste de cuentas por el tráfico de drogas–, lo mataron en algún lugar próximo a la línea divisoria y posteriormente lo arrojaron desnudo a la laguna existente en la Novena Sección, próxima al Laboratorio Federico Díaz.
Con ello pretendían engañar a las autoridades, señalaron las fuentes consultadas al respecto, las que mantienen las naturales reservas.
En tal sentido se aguardan nuevos datos que deberá aportar Policía Técnica, como así también determinar con exactitud el rescate de un cuadro de una moto o bicicleta que apareció en el trágico tajamar. En base al núcleo de las amistades de Marcos se orientan las investigaciones. Especialmente la Policía desea saber los pasos dados por el joven antes del homicidio.
En un principio, sin profundizarse en el hecho, parecía que la víctima había perecido ahogada.
A ese lugar acude, los días de calor, mucha gente a tomar un baño y nadar. Hubo ya algunas muertes debido a la imprudencia de aquellos que aun sin saber nadar, agobiados por el intenso calor, decidieron bañarse a pesar del peligro.
Precisamente en la víspera de la muerte de Marcos hizo calor en estas latitudes y los homicidas, confiados en complicar futuras investigaciones (según fuentes vinculadas a la Policía), tras haberlo matado en otro punto, arrojaron su cuerpo desnudo a dicha laguna.
Agregaron las mismas fuentes que no se puede descartar que lo hubiesen matado allí por «inmersión». Los mismos informantes destacaron que, años atrás, ocurrió un crimen de características similares en Rivera, donde sujetos desconocidos (nunca fue aclarado el hecho) secuestraron al empresario Heber Moliné y lo mataron por asfixia sobre un afluente de la Laguna de Piñeiro, en jurisdicción de la Seccional Décima.
Se agregó lo de Moliné a la gran agenda de crímenes no dilucidados que se tiene en Rivera y que los familiares de las víctimas se preguntan por qué no se aclaran, pese al gran trabajo que desplegó la Policía en su oportunidad.
En este registro de homicidios no aclarados, en la Seccional Novena figura también el del tintorero Jesús Correa, asesinado por individuos muy jóvenes que visitaban periódicamente el barrio y que luego de su muerte desaparecieron sin dejar rastros.
Aquí únicamente hemos citado ya tres crímenes que permanecen en el más absoluto de los misterios.
La lista de homicidios no aclarados es muy larga y ha sido motivo de análisis por parte del edil del Partido Nacional maestro Hercilio Pintos, que suma a esta relación por lo menos cinco que ocurrieron en Minas de Corrales.
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