Dramática historia de una joven que murió por ser penalmente culpable

Allanan "clínica" abortiva y detienen a responsable

De condición humilde y con una hija a cargo, Sandra Andrea Martínez, de 23 años, se encontraba separada del padre de la pequeña, de quien habían quedado embarazada una vez más. Pero la joven por razones que nunca podrán ser establecidas a ciencia cierta decidió no dar a luz al hijo que llevaba en el vientre.

Esta decisión, enmarcada en la realidad legal uruguaya en este tema, la llevó a la muerte. Tenía cinco meses de gestación cuando el sábado recurrió una vez más a una partera que el padre de sus hijos había contactado. Y una vez más porque el dramático periplo que enfrentó tuvo su inicio en febrero.

Fuentes policiales explicaron a LA REPUBLICA que en ese mes los jóvenes se trasladaron a la clínica para una primera consulta. El relato de los hechos, aportado principalmente por el ex compañero de Martínez, contiene algunos puntos complejos, ya que el hecho de no vivir juntos motivó que siguiera el proceso «desde afuera».

Pero todo indica que la muchacha concurrió varias veces a la «clínica» de la calle Mariano Soler 3231, apartamento 7. En primera instancia la «partera» le habría dado algunas sustancias para tomar, como acto previo a una intervención.

No está clara la fecha de la primera incursión abortiva, pero se da casi por descontado que no fue el sábado.

La muerte

Los investigadores de la Seccional 21ª, que lograron aclarar el caso en pocas horas, presumen que Martínez fue sometida a un aborto que no fue completo. Y pasadas las primeras semanas la joven sufrió dolores internos que intentaron ser apaciguados con calmantes y medicamentos.

Pero la infección avanzaba inevitablemente en virtud de las lesiones recibidas en su cuerpo tras la maniobra, y por los restos fetales que quedaron dentro de ella. El sábado, horas antes de que la infortunada joven fuera internada por su madre, habría acudido una vez más a la mujer, quien la habría sometido a una nueva intervención.

Luego, en el baño de su casa y desgarrada por el dolor, la muchacha despidió partes del feto y acudió a su mamá. El ingreso se produjo en el Hospital Maciel, donde fue revisada y trasladada tras un primer diagnóstico al Hospital Pereira Rossell. Con su estado de salud muy delicado la entonces paciente de salud pública fue enviada una vez más al Hospital Maciel, siendo alojada en el CTI.

En el transcurso de estos días (desde el sábado hasta el martes) fue intervenida quirúrgicamente varias veces, pero la grave infección acumulada durante semanas decretó su muerte el martes al caer la tarde.

Las pesquisas

En un primer momento desde el Hospital Maciel se notificó lo ocurrido en la Seccional 19ª, pasando el caso por cuestiones de jurisdicción a la Seccional 21ª de Colón. El comando de esta dependencia puso a trabajar de inmediato al grupo especial de operaciones, integrado por funcionarios que trabajan de particular.

Las actuaciones dieron sus frutos de manera rápida, con la detención el lunes pasado de la ex pareja de Martínez. En base a sus declaraciones los pesquisantes intensificaron los trabajos y con indagaciones realizadas en el entorno de la infortunada joven se llegó a dar con el lugar en el que se había practicado el aborto.

La situación del muchacho fue puesta en conocimiento del juez penal de 12º Turno, quien dispuso que permaneciera en calidad de detenido.

El martes se conoció la triste noticia del deceso y, en el transcurso de la pasada jornada, con la orden de allanamiento librada por el magistrado, los funcionarios de la comisaría de Colón realizaron un allanamiento en el apartamento 7 de la calle Mariano Soler 3231, donde estaba la «clínica».

Agujas de tejer

Gracias a este operativo, los encargados del caso detuvieron a la imputada de practicar el aborto, identificada como GFA, oriental, de 52 años. Pero además de su captura los funcionarios incautaron una gran cantidad de elementos necesarios para esta práctica.

Las fuentes consultadas por LA REPUBLICA detallaron que entre estos objetos se encuentran algunas sondas, guantes de goma, mantas y lonas, libros referidos a la temática, medicamentos y calmantes, y también agujas de tejer que habrían sido empleadas en esta última «operación» o en alguna otra.

La mujer niega absolutamente todo. Al cierre de la presente edición el juez dispuso que tanto ella como el muchacho, de iniciales NNDR vuelvan a declarar nuevamente desde hoy a las 13 horas.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje