Rapiñas sangrientas
Por orden cronológico, el primero de los incidentes que terminó con un ciudadano internado, por una herida de bala en brazo izquierdo con orificio de salida, tuvo lugar en la zona de Piedras Blancas. Eran aproximadamente las 22 del martes cuando Jorge Richard Leivas, oriental, de 27 años, regresaba a su domicilio caminando por la calle Teniente Galeano.
Al llegar a la intersección con Salvador Giménez fue interceptado por dos rapiñeros provistos de revólveres que bajo amenazas de muerte le exigieron entregar el dinero para comprar vino.
El joven actuó instintivamente y se negó a acatar la orden, circunstancias en que uno de los individuos accionó en varias oportunidades el arma hasta que uno de los proyectiles hirió al peatón.
El autor de la bárbara agresión escapó junto a su ladero, en tanto que la víctima poco después recibió ayuda por parte de vecinos y fue trasladada al Hospital Militar, donde permaneció internada. El caso es investigado por la Seccional 17ª.
Al acecho
Una hora más tarde, en otro barrio montevideano, en este caso en la zona de Ituzaingó, José Pedro Rodríguez Anduez, oriental, de 29 años, debió detener la marcha de su bicicleta en la intersección de Camino Corrales y Pavón por cuestiones del tránsito.
Esta circunstancia fue aprovechada por tres malhechores que estaban al acecho, quienes lo abordaron y encañonaron con un arma fuego.
La orden era que entregara el birrodado. Pero el ciclista no sólo se negó, sino que además se abalanzó sobre uno de los rapiñadores y se trabó en encarnizada lucha, hasta que otro de los delincuentes efectuó varios disparos para liberar a su compinche. La víctima del atraco resultó herida.
Las detonaciones de los disparos llevaron a que vecinos de la zona salieran de sus hogares y localizaran al baleado, a quien prestaron asistencia y lo trasladaron al Hospital Pasteur. Mientras que el damnificado se recupera de una «herida de bala en tobillo derecho», las autoridades de la Seccional 16ª procuran la captura del trío delictivo.
En la boca
Ya en la pasada jornada, próximo a las 4 y 10, una patrulla de la Seccional 19ª debió concurrir a la obra en construcción sita en Córdoba 779 (barrio Sarandí) por un hecho de sangre.
Los funcionarios llegaron al mencionado punto y hallaron herido de bala a Mario Edgardo Labitola Vázquez, oriental de 20 años, quien se desempeñaba como sereno del lugar.
De inmediato lo trasladaron al Centro Coordinado del Cerro, donde el médico de guardia le diagnosticó «herida de bala en maxilar inferior izquierdo sin orificio de salida», siendo derivado al sanatorio del Banco de Seguros del Estado en el que permanece internado.
Las actuaciones cumplidas por los uniformados permitieron establecer que Labitola Vázquez descubrió in fraganti a cuatro delincuentes intentado cometer un hurto en la obra.
Al ver los intrusos al sereno abrieron fuego sin ningún tipo de preámbulo, causándole la herida de mención. Este hecho está a cargo de la sitada comisaría.
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