Mató al amante de su mujer y lo enterró
Manuel Tejera y redacción – Minas
La Policía de Lavalleja tenía el caso casi cerrado, ya que todos los indicios apuntaban a un asesinato pasional, cometido por el marido engañado que llegó a su casa en forma imprevista para sorprender a la esposa con el amante. Pero faltaban las pruebas y ese detalle vital fue aportado por los peritos de la Policía Técnica, quienes se trasladaron con un sofisticado equipo llamado «Luminol», el cual permite localizar manchas de sangre pese al tiempo transcurrido y a que el ambiente haya sido lavado.
El reactivo manejado por manos expertas dio positivo y el caso quedó finalmente aclarado. Este sangriento episodio pasional que causó gran conmoción en Minas salió a la luz pública el 2 de mayo. La Jefatura de Policía serrana dio a conocer un comunicado oficial solicitando colaboración para localizar a Ruben Darío Fernández Maldonado, de 36 años, quien faltaba de su domicilio desde el 25 de abril pasado.
Las indagaciones practicadas por los uniformados, dirigidos por el jefe de Policía José María Pose San Martín, permitieron establecer todos los elementos del caso, incluyendo el móvil. Se supo que el desaparecido mantenía una relación amorosa con la mujer de quien a la postre sería sul asesino. Ella, de 28 años (docente) y su marido de 30 años y comerciante, se mantuvieron en una cerrada negativa y como el mencionado Fernández no aparecía por ningún lado, ni vivo ni muerto, el tiempo transcurrido permitía sospechar de que había sucedido lo peor.
Clave lumínica
Informado el juez Letrado de Minas de todos los antecedentes acordó con el jefe de Policía solicitar el apoyo de expertos de la Policía Técnica para buscar elementos de prueba incriminatorios.
Con ese motivo, el director de la Policía Técnica, inspector principal Lucas de Armas Marichal, dispuso el envío a Minas de un equipo especializado de la Sección Pericias, munidos del moderno aparato denominado «Luminol». Este equipo emite luces infrarrojas o ultravioletas, según los requerimientos de las pericias; y a través de las mismas se pueden detectar manchas de sangre o de semen por mas que las mismas hayan sido lavadas.
El levantamiento de los indicios, que se hizo en presencia del juez en el domicilio del matrimonio sospechoso, dio un resultado positivo, lo cual probaba la existencia de manchas de sangre en el dormitorio de la casa.
Por tal motivo, el comerciante, iniciales LECM de 30 años y su esposa, CNTG fueron detenidos en el acto e interrogados por separado.
Las numerosas contradicciones llevaron a la mujer a decir toda la verdad, señalando que el día 25 en horas de la noche, se había ausentado su esposo, lo que fue aprovechado por Fernández para visitar a la dama. Ella le franqueó la entrada trancando por dentro y luego ambos fueron al dormitorio.
Momentos más tarde entró su marido que sospechaba de la infidelidad de su cónyuge y al no poder entrar por la puerta, lo hizo por una ventana lateral, sorprendiendo a los amantes en la cama. Allí mismo mató al hombre con un revólver calibre 44. De inmediato –declaró la dama– su marido llevó el cuerpo, lo colocó en su vehículo y lo llevó hasta proximidades de Campamento Chico, a unos 8 kilómetros de la Ruta 8, donde lo dejó.
Luego, el homicida regresó a la casa donde ambos procedieron a limpiar la sangre. Al otro día llevó las ropas manchadass hasta un camino vecinal en la Ruta 12 donde las quemó junto a documentos de la víctima. Agregó que no estaba conforme y a los cuatro días volvió junto al cadáver para proceder a enterrarlo.
Con este relato completo, la Policía minuana concurrió al lugar señalado junto al juez y el fiscal, procediendo a desenterrar el cuerpo a los efectos de las pericias finales que permitan cerrar finalmente el caso.
Los detenidos fueron llevados al Juzgado y tras la instancia final, el magistrado dispuso el procesamiento con prisión del hombre por el delito de homicidio, en tanto que la mujer recuperó su libertad, ya que si bien sabía del crimen, legalmente no está obligada a imputar a su marido.
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