Estafa de 200 mil dólares a través de empresa fantasma
Los hombres al mando del comisario Peña tomaron cartas en el asunto a comienzos de la semana pasada, cuando representantes de la mencionada institución se hicieron presentes en el Departamento de Prevención de Delitos y radicaron una denuncia por estafa, cuyo monto, presumían, era extremadamente elevado.
Luego de analizar en detalle la situación, los agentes sacaron en claro que el dolo consistía en el pedido de préstamos de los empleados de una empresa, ubicada aparentemente en la ciudad de Pando, departamento de Canelones.
Los solicitantes habían realizado y cobrado préstamos personales por unos quince mil pesos cada uno, hecho que se había estado repitiendo durante todo el año pasado y parte del que está en curso.
El misterio se agudizó cuando los investigadores determinaron que la empresa mencionada era una de las denominadas «fantasmas» ya que, literalemente, no existía. Pese a las complicaciones que surgieron, las pesquisas siguieron adelante, hasta que comenzaron a ser ubicados los ciudadanos que habían efectivizado los referidos préstamos.
Un punto llamó poderosamente la atención de los funcionarios, ya que todos ellos residían en zonas suburbanas a la ciudad de Pando y eran de escaso poder económico.
Al ser indagados no tuvieron problema en decir que hace algún tiempo a sus domicilios había llegado un hombre que alegó ser empresario.
El individuo entonces les ofreció a cambio de un pago de tres mil pesos, sus datos personales y la firma en algunos papeles.
Sin poner demasiados reparos accedieron y todo el mundo quedó contento, o casi todos. Esa forma de operar, donde hacían aparecer a los vecinos de Pando como empleados de la empresa «fantasma», llevó a que quienes conformaban la banda de estafadores lograra obtener ganancias superiores a los 200 mil dólares.
Otros datos obtenidos en el correr de las averiguaciones llevaron a que uno de los involucrados fuera identificado y posteriormente atrapado. Se trata de Milton Fabián Carpanesi Souza, oriental, de 36 años, poseedor de antecedentes penales por el delito de «estafa».
Tras ser indagado fue conducido a declarar ante el juez Penal de turno y resultó nuevamente procesado con prisión, en esta oportunidad, bajo el cargo de «delito continuado de estafa».
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