Ladrón del tren pagador quiere un boleto de vuelta a Inglaterra
Ronnie Biggs es uno de los 15 hombres de oro que el 8 de agosto de 1963 robaron el tren postal Glasgow-Londres, del que se llevaron 120 bolsas llenas de dinero, casi cuatro millones de dólares, alcanzando un récord para la época. Sobre su ocupación, que pasó a la historia de la criminalidad como «el gran ladrón de trenes», se realizaron tres películas y un número infinito de documentales.
«Me gustaría entregarme», escribió Ronnie Biggs desde Río de Janeiro a Scotland Yard, en un mail fechado el 2 de mayo, y que este jueves fue publicado por el tabloide popular The Sun. «Todo lo que necesito es un pasaporte para poder ingresar a Gran Bretaña», añade. «Estoy dispuesto a ser detenido a mi llegada al aeropuerto (londinense) de Heathrow, y de someterme a la ley», continúa.
El mensaje electrónico lleva su firma y una huella digital. Scotland Yard declaró a la AFP que sus servicios habían recibido ese mensaje «de parte de un hombre (que) se presentó como Ronnie Biggs» y actualmente estaban haciendo todo lo necesario para asegurarse de que se trata de Biggs.
El gran golpe de 1963 salió perfectamente, pero unos meses después los integrantes de la banda fueron todos arrestados, procesados y condenados. Biggs escapó de prisión tras permanecer encerrado 15 meses y durante varios años evadió a Scotland Yard que lo persiguió sin éxito.
Su primer lugar de exilio fue España, luego Australia y finalmente se instaló en Brasil en 1969. En 1974 fue arrestado, pero evitó la extradición gracias a una artimaña legal. Después en 1981 fue secuestrado por una banda de aventureros que quería reportarlo a su patria. Desde que se instaló en Brasil continuó su vida en su casa de Rio de Janeiro, dio entrevistas, escribió autobiografías y vendió camisetas con su imagen. Con el pasar de los años la salud de Biggs se fue deteriorando y en los últimos años sufrió dos derrames cerebrales. Hoy está semiparalizado, con dificultades en el habla y sin poder caminar.
Como siente que su fin se acerca y no quiere morir en tierras extranjeras, desea volver a Inglaterra, comerse un «curry» y beberse una verdadera cerveza inglesa, según le escribió a un amigo recientemente. Por este motivo está listo para entregarse «lo antes posible», según su declaración enviada ayer a la prensa en la que se afirma que en los próximos días el viejo ladrón podría llegar en un vuelo desde Brasil, seguramente acompañado por algún periodista de cualquier diario al que le haya vendido la exclusiva del arresto.
«Tengo intenciones de regresar al Reino Unido en la oportunidad más temprana», dijo Biggs en una declaración leída a Reuters por su representante en Gran Bretaña, Kevin Crace. «He estado en contacto con la policía metropolitana y estoy preparado para entregarme a las autoridades cuando aterrice en el Reino Unido», agregó la declaración.
El periódico The Sun, que espera financiar el viaje de Biggs, reportó que éste quería terminar sus días en Inglaterra. «Mi último deseo es entrar en una taberna en Margate como un simple inglés y comprar una pinta de cerveza amarga. Espero vivir lo suficiente para poder hacerlo», declaró Biggs al diario. Crace dijo que Biggs, ahora frágil y torpe tras dos derrames cerebrales, espera ser arrestado a su llegada, aunque cree que el tratamiento médico será la prioridad de las autoridades. (Agencias)
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