Un preso pide una oportunidad para recuperarse de su adicción a las drogas

Se cosió la boca con tanza en el Comcar

Desde su traslado al Complejo Carcelario de Santiago Vázquez (Comcar) ha intentando autoeliminarse en varias oportunidades. El 26 de abril de 2000 se prendió fuego, por lo que estuvo internado durante 6 días en el Centro Nacional del Quemado, donde le realizaron injertos en manos y piernas. Posteriormente, estuvo internado en el Hospital Vilardebó durante cuatro meses. Familiares del recluso dijeron a LA REPUBLICA que en esa oportunidad los médicos que le dieron el alta le recomendaron un tratamiento con ocho medicamentos que nunca le fueron suministrados en el establecimiento carcelario. Durante la reciente revista de cárceles de la Suprema Corte de Justicia el recluso pensó que le darían la libertad, lo que finalmente no se concretó.

Los familiares dijeron que ante la negativa del juez Corujo a darle permiso para asistirse en una clínica particular, el joven tomó la determinación de iniciar una huelga de hambre. Las autoridades carcelarias lo trasladaron el pasado jueves al Hospital Vilardebó. El recluso se niega a consumir alimentos, aunque los facultativos le están administrando suero. Los familiares no quieren que sea asistido en el Hospital Vilardebó, porque hace un tiempo estuvo internado allí, pero el tratamiento no le dio resultado. Por esa razón, consiguieron una beca para que sea asistido en un centro privado. Los entrevistados adelantaron que en los próximos días elevarán su reclamo a la Suprema Corte de Justicia.

 

«Una oportunidad»

La directora de la Comunidad Terapéutica «Despertar», Inés Bustelo, dijo a LA REPUBLICA que le presentó un escrito al juez de la causa solicitando el traslado del recluso a la clínica para que pueda ser atendido de su adicción. La psicóloga señaló que «si el joven muestra interés en recuperarse hay que darle una oportunidad». La comunidad está ubicada en la Ruta 67, kilómetro 33, Canelón Chico y próximamente se trasladará a una finca ubicada en Los Cerrillos. Bustelo dijo que conoce al joven desde que ella trabajaba en otra institución. «Ya ha intentado autoeliminarse varias veces, por lo que su estado no es bueno. Es un paciente con trastorno psiquiátrico y problemas severos de conducta a raíz del consumo de drogas. Los delitos siempre los ha cometido bajo los efectos de las drogas».

«Ha estado internado en otros lugares, pero siempre se lo ha tratado por su adicción y no por su problema psiquiátrico», explicó. «Nosotros aceptamos recibirlo y que cumpla la pena en nuestra comunidad. Nuestro centro es de puertas abiertas, pero ya tenemos experiencia con otros presos.

Actualmente estamos asistiendo a un recluso del Comcar que cumple la pena bajo condiciones impuestas por el juez. Por ejemplo, tenemos que presentar un informe todos los meses sobre la evolución del tratamiento. En otro caso que tuvimos el año pasado nos teníamos que presentar mensualmente con el recluso en la seccional de nuestra zona o a veces venía la Policía a controlar si estaba en la comunidad». «Yo estoy pidiendo una oportunidad para Tejera que tiene interés en recuperarse», afirmó.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje