La División Homicidios detuvo a cuatro personas; una sería el asesino

Avances en crimen de repartidor

La muerte del muchacho se registró el miércoles 25 sobre las 20 y 45, en la zona del Buceo. En la cervecería La Pasiva de Luis Alberto de Herrera y Rivera se recepcionó minutos antes un llamado que solicitaba un servicio para tal punto. Cuando William Suárez llegó fue amenazado con un arma por al menos una persona (algunas versiones indican que por un hombre y una mujer), para que entregara la moto.

Pero el joven de 27 años defendió su herramienta de trabajo y esto motivó que lo ejecutaran de dos balazos. A los pocos minutos llegaron al lugar funcionarios de la Seccional 9ª y de la División Homicidios. De las primeras indagaciones surgió que la llamada que motivó el viaje de Suárez fue realizada desde un teléfono celular, por lo cual se solicitó el apoyo de Ancel para establecer el número.

Una vez con este dato en su poder los funcionarios supieron que había sido robado el mismo día del crimen, pero sobre las 15 horas en Avenida Italia y Comercio. Los trabajos entonces se orientaron en ese sentido, estableciéndose lo siguiente: un abogado había tramitado un celular para una amiga ya que tenía ventajas por su profesión, la dueña del aparato se lo prestó a su madre que salió a pasear en auto. Y cuando iba por el cruce señalado dos individuos que pasaron por al lado de su vehículo le rompieron el vidrio del acompañante y le robaron la cartera con el celular.

Los pesquisantes de Homicidio comenzaron a realizar indagaciones hasta que tuvieron el dato acerca de una pareja que quería vender un celular. Y por los elementos manejados se trataría del usado para hacer el pedido. Se intentó una comunicación, pero el mismo estaba fuera de servicio.

El sábado de tarde los actuantes habían logrado mayor información, al punto que solicitaron órdenes de allanamiento. Fue detenida una pareja de jóvenes, quienes reconocieron haber tenido el celular, pero no haberlo robado y tampoco ser los asesinos. Dicen que se los dio un primo del muchacho, quien también fue detenido, resultando ser poseedor de antecedentes. Este negó relación con el crimen y con el aparato, pero su hermano confirmó que lo vio en su poder. Los cuatro, de entre 18 y 24 años, declararon ayer ante la Justicia, y hoy repiten audiencia.

Fuentes policiales dijeron a LA REPUBLICA que si bien los imputados niegan todo, hay elementos para ser enviados a analizar a Policía Técnica, cuyos resultados se supone darán un veredicto incriminatorio en contra de uno de ellos.

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