Parejo. Uno disparó pero a todos los correspondió el mismo dictamen

Internan a 4 jóvenes rapiñeros por  homicidio especialmente agravado

Todos los integrantes de la banda que asaltara una mensajería del Parque Batlle, donde resultara muerto un trabajador, fueron ayer internados con medidas de seguridad en el INAU, habiéndoseles iniciado proceso infraccional por «un delito de homicido muy especialmente agravado».

Un hecho que trascendió en las últimas horas fue que en realidad a la víctima le dispararon dos de los delincuentes, hiriéndolo uno en el pecho, herida que le costó la vida, y otro en un brazo. En la instancia judicial de ayer ninguno de los menores se hizo responsable del mortal disparo por lo cual todos terminan siendo responsables ante la ley.

El juez de Adolescentes de 4º Turno, Gerardo Peduzzi, dispuso que a los cuatro menores -todos tienen 17 años- se les tipifique el mismo delito basándose en un artículo del Código Penal, del cual se desprende que todos los involucrados terminan siendo responsables ya que el delito cometido termina siendo más grave del planificado como fue el copamiento. En tal sentido es que todos responderán por lo que acordaron y por lo que hicieron aunque el autor del disparo haya sido uno.

Ayer mismo los cuatro menores identificados como JS, GB, RV, y BP, todos de 17 años, fueron derivados al hogar Puertas de la Colonia Berro. Vale mencionar que entre todos suman una enorme cuenta de anotaciones policiales por distintos delitos, aunque en su gran mayoría por rapiñas, y que todos son consumidores habituales de estupefacientes, generalmente de pasta base. También en la pasada jornada quedó determinado que la fecha en que se dictará sentencia será el 13 de octubre.

Tal como fuera informado en nuestra pasada edición estos jóvenes, mas de uno de ellos ya tiene hijos, estaban plenamente identificados y sabían que la policía les pisaba los talones, y decidieron entregarse.

Ante esto se pusieron en contacto con las autoridades de Homicidios, que enviaron un equipo a unos asentamientos ubicados en la zona de Malvín Norte, próximo a la calle Mataojo, donde finalmente el cuarteto se entregó, aunque no entregaron a ninguna de las cinco armas que poseían durante el mortal atraco, así como tampoco los teléfonos celulares y el dinero que se llevaron.

Según trascendió las madres de algunos de estos jóvenes habrían intercedido para que se entregaran, temiendo por su seguridad, y además habrían dicho que estaban arrepentidos ya que no pretendían matar a nadie, aunque fuentes policiales indicaron que «esto no sería tan así», sino que se entregaron porque sabían que no estaban tranquilos sabiendo que los tenían plenamente identificados.

Como fuera ampliamente informado, estos individuos irrumpieron en una mensajería del Parque Batlle donde redujeron a todos los presentes, entre ellos a un funcionario policial que estaba como custodio, al que despojaron de su arma de reglamento y en determinado momento llegó uno de los repartidores, quien intentó una reacción, oportunidad en que dos y no uno, como se informara desde un primer momento, le dispararon, hiriéndolo de muerte. Se trataba de Javier Ferreira Pírez, de 33 años, padre de una beba de tan solo dos meses.

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