
Durante la pasada jornada dos agentes de Radio Patrulla, y el periodista George Almendras y un camarógrafo de Canal 4, declararon ante la Justicia por la muerte de una persona en la Unidad Casavalle.
La magistrada que entiende en el caso considera de vital importancia el video grabado por los periodistas y decidió incluirlo como prueba en el caso.
Con relación a la posible reconstrucción del hecho, la misma podría realizarse aunque está en duda debido al estado de “ebullición” existente en la zona donde ocurrió el hecho.
En tanto, fuentes policiales admitieron a LA REPUBLICA que la situación de los uniformados involucrados en el caso “es bastante comprometida”, debido a que testigos dijeron que la víctima no reaccionó, y además no estaba armada.
Según se informó desde la Justicia Penal, todos los indagados y testigos volverán a declarar hoy.
La jueza actuante tomará resolución acerca del caso en la presente jornada, ya que tiene hasta las primeras horas de la tarde para hacerlo.
Todo comenzó en el entorno de las 15.00 horas del pasado lunes en la esquina de Aparicio Saravia y San Martín. Allí se produjo un accidente de tránsito, por lo cual concurrieron al lugar dotaciones policiales.
En ese preciso momento en la zona, en la esquina de Aparicio Saravia y Burgues, dos sujetos intentaban arrebatarle sus pertenencias a una mujer que viajaba en un auto.
Esta pidió ayuda y los policías que estaban por la zona, que comenzaron a perseguir a los arrebatadores por las calles y corredores de la Unidad Casavalle, instante en que se generó un intercambio de disparos.
En medio del caos que se había generado en el lugar, un hombre que estaba junto a una camioneta en la parte exterior del complejo habitacional, fue alcanzado por varios proyectiles, al menos tres y por la espalda, uno de los cuales le ingresó en el lado derecho del tórax, aparentemente disparados por los funcionarios policiales que participaban de la persecución.
En ese momento y como quedó registrado por las cámaras del informativo de Canal 4, un grupo de vecinos corrieron hacia el lugar gritando a los uniformados que pidieran una ambulancia, a la vez que repetían que el hombre nada tenía que ver con la persecución.
Lo cierto es que como el hombre estaba malherido, entre vecinos y policías lo cargaron y lo subieron a un patrullero trasladándolo de urgencia a la policlínica Capitán Tula donde poco más tarde dejó de existir.
Para ese entonces una importante cantidad de familiares, amigos y vecinos del fallecido se dieron cita frente al centro asistencial, donde mostraron su dolor por lo ocurrido, pues afirmaban que el hombre nada tenía que ver con el hecho.
Una joven, familiar del fallecido, dijo entre lágrimas que el hombre se acababa de bañar y estaba esperando un taxi para ir a buscar a su hijo. Lo cierto es que ninguna otra persona fue detenida en la escena por el arrebato.
El fallecido es Washington Torres, de 40 años.
Poseía nueve antecedentes penales, entre otros delitos por hurto y desacato, uno de ellos en Argentina por rapiña.
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