Otro delincuente abatido. Tenía 28 años y un frondoso prontuario penal

El "Tatín", peligroso menor fugado de la Berro, fue asesinado de un balazo en ajuste de cuentas

El primero de los homicidios se registró en la madrugada de ayer y la víctima fue un menor infractor de tan sólo 16 años, que se encontraba fugado desde hacía algunas semanas de la colonia Berro del INAU.

Carlos Gabriel Nizorio Franco, alias el «Tatín», que junto al afamado por su violencia y por la cantidad de atracos que efectuó «El Ricky» (quien también es buscado ya que huyó de la citada dependencia del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay) y a «El Rey», otro joven delincuente con varias anotaciones, lideraba dos grupos delictivos. Las bandas cometieron un sinfín de rapiñas en comercios que giran en distintos rubros, fundamentalmente en locales de pago, supermercados y restoranes de Malvín Norte, Buceo, Villa Española y La Unión, como la pizzería «Gazpacho».

Las tristemente reconocidas bandas «del marrón» y «de la granada» tuvieron a el «Tatín» como protagonista.

Según narró su abuelo a efectivos de la Seccional 16ª y de la División Homicidios, en la noche del martes tres hombres y dos mujeres estuvieron en su casa, donde vivía «Tatín», preguntando por él, y al no encontrarlo se fueron.

A los pocos minutos el anciano escuchó varios disparos, pero nunca pensó que su nieto estaría involucrado.

Horas más tarde el joven fue encontrado muerto, tirado en el suelo, cerca de a la esquina de las calles Dr. Capdehourat y Mandisoví, zona de viviendas precarias del barrio Flor de Maroñas, a media cuadra de donde vivía. Había recibido un balazo en la espalda que le salió por el pecho.

Investigadores de Homicidios lograron detener en las últimas horas a un sospechoso que será conducido a declarar ante la Justicia penal.

Fuentes policiales informaron a LA REPUBLICA que el crimen se habría producido por un ajuste de cuentas entre delincuentes ocasionado porque alguno se habría quedado con «un vuelto» de uno de los atracos cometidos en conjunto.

 

Otro ajuste de cuentas

El segundo hecho de sangre que epilogó con la muerte de otro delincuente ocurrió próximo a la hora 00.20.

Por indicación de la Mesa Central de Operaciones, personal de la comisaría 17ª concurrió al cruce de Petirossi y Pedro de Mendoza, zona marginal de Manga, ya que en el lugar se había producido un violento tiroteo.

Los efectivos encontraron allí el cuerpo sin vida de Walter Olivera Marinho, de 28 años, en tanto que estaba herido Roberto Ferrón Silva, de 56 años, quien fue trasladado de inmediato a un centro asistencial donde se le diagnosticó «herida de bala en hemitórax derecho», permaneciendo hospitalizado, sin poder ser indagado.

Este, que tenía en su poder una pistola 9 mm, posee varios antecedentes penales, al igual que el occiso. Al ser indagado por los uniformados dijo que desde un auto les efectuaron varios disparos, los que repelió con el arma de fuego que portaba, y aclaró que no sabe si hirió a alguien.

Peritos de Policía Técnica encontraron en la escena del crimen 16 casquillos de 9 mm, lo que demuestra la intensidad de la balacera.

El Comando de la comisaría 17ª continúa las averiguaciones para esclarecer el hecho, del cual se desconocen los motivos, al tiempo que enteró de lo sucedido a la Justicia.

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