Octogenario mató brutalmente a su mujer y se quitó la vida
Los vecinos de los fallecidos no daban crédito a lo que había ocurrido pues se trataba de personas muy queridas en el barrio, donde vivían hace más de 30 años, al punto que eran conocidos como «los nonos» del barrio, calificándolos como excelentes personas y sin problemas que pudieran hacer sospechar un descenlace tan trágico.
Como se menciona, Silvestre Buchiardo y Brigida Pinta, ambos de origen italiano, hace más de 30 años que vivían en el 1383 bis de la calle Espinillo, casi Zapicán, habiéndose ganado el respeto y cariño de todos los vecinos.
Lo que ayer quedó al descubierto nadie llegó a sospecharlo jamás. Una de las nietas del matrimonio encontró a la abuela en el living de la finca tendida en el piso en medio de un enorme charco de sangre.
De inmediato la mujer pidió ayuda y llegó al lugar una ambulancia y móviles policiales de la Seccional 7ª de la División Homicidios y de Policía Técnica, aunque nada había por hacer pues ya estaba sin vida, presentando múltilpes heridas cortantes en el cráneo con pérdida de masa encefálica, comprobándose que había sido atacada con un hacha, un machete y un cuchillo.
Las autoridades comenzaron a recorrer el predio de la finca y un garage que da a los fondos y sale a la calle Arapey encontraron al marido también sin vida, con un disparo en el mentón, que él mismo se efectuó con una pistola Bersa calibre 765, que estaba junto al cuerpo.
En el lugar se dieron cita expertos de Policía Técnica que realizaron un relevamiento de la escena, llegándose a la conclusión antes mencionada.
A medida que pasaban los minutos y los familiares, allegados y vecinos se iban enterado de lo sucedido y arribaban al lugar, se vivían momentos de gran dolor pues nadie daba crédito a lo que había ocurrido.
Tanto familiares como vecinos dijeron a la Policía que no habían notado nada extraño en los comportamientos del matrimonio y que más allá de alguna discusión clásica no había pasado.
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