Semana no tan "santa" en territorio maragato
Mariana Rabinovich – San José
El jefe de Policía de San José, inspector principal (r) Juan Suárez Silva, realizó para LA REPÃBLICA un informe detallado sobre las cifras de denuncias delictivas y los accidentes de tránsito registrados en el departamento en las semanas de Turismo de 2000 y 2001.
De los cuadros comparativos correspondientes a dichos períodos surgen como conclusiones primarias: que los delitos que no implican violencia contra la persona física descendieron sustancialmente, pero se quintuplicaron los que sí implican agresión al prójimo.
Por otra parte, los accidentes de tránsito con resultados fatales aumentaron en un ciento por ciento. La cantidad de lesionados, e incluso de los choques denominados «simples» –porque no arrojaron pérdida de vidas ni heridos graves–, corroboran asimismo el aumento del índice de accidentes en las rutas maragatas.
«Comparando la semana de Turismo o Santa de este año, con respecto a la de 2000, en materia de delitos, en general se registraron menos denuncias de delitos de hurto, ya fueran en comercios o en fincas particulares. En ese sentido hubo una disminución. Pero no podemos decir lo mismo en caso del delito violento, que es el caso de la rapiña y copamiento. En el año 2000 no hubo rapiñas, en 2001 hubo cuatro rapiñas y un copamiento en el departamento», manifestó el inspector. Sobre los accidentes de tránsito –en este mismo período de tiempo–, consideró que tuvieron un «leve incremento» y eso «a pesar de todas las precauciones; pese al trabajo policial de controles, pese al trabajo policial de la Dirección Nacional de Policía Caminera, pese a las advertencias hechas en todos los medios de comunicación». Los accidentados, dos de los cuales en San José fallecieron, eran de nacionalidad uruguaya y en opinión del jerarca, la causa fundamental de los insucesos fue «la imprudencia de uno de los conductores; un conductor imprudente prevalece y provoca el accidente y ahí el resultado se transmite a la otra parte. Los hechos demuestran que siempre es la imprudencia de uno de los conductores lo que desencadena la desgracia».
Suárez analizó especialmente la situación de la ciudad de Rincón de la Bolsa, ubicada a unos 30 kilómetros de Montevideo sobre la Ruta 1 y donde habitan aproximadamente 35 mil personas.
Uno de los accidentes fatales ocurrió, justamente, en esta zona (kilómetro 34). «Ese día había niebla y un conductor se salió de su senda e impactó frontalmente contra otro vehículo. Creemos que fue imprudencia, que tendrían que haber reducido la velocidad, porque allí la cartelería y las advertencias son buenas y el conductor era uruguayo. Lo mismo ocurre cuando vamos a cruzar la ruta. No tomamos en cuenta la velocidad del vehículo que viene y tampoco las distancias. También el peatón, el ciclista o el motonetista –que en Rincón de la Bolsa son muchos–, no toma muchas veces las precauciones necesarias, como cruzar en lugares iluminados».
En cuanto a los delitos, reveló que en la zona referida se da una particularidad muy especial, porque allí se registra un elevado número de delitos de violencia familiar.
«Aquí prevalece el delito de puertas adentro de los hogares y a veces las consecuencias están relacionadas con otros factores, como el alcohol, factores más bien sociales».
Compartí tu opinión con toda la comunidad