Informatizarán el Comcar
Estos anuncios fueron realizados por el director Nacional de Cárceles, inspector principal (r) Carlos De Avila en entrevista con LA REPUBLICA. El jerarca indicó que esta novedosa iniciativa se suma a otras que vienen siendo implantadas en el establecimiento de mayor población carcelaria del país, con algo más de 2.000 personas.
En la actualidad, detalló De Avila, el personal se encuentra abocado a conformar una base de datos con las identidades de los visitantes, de manera que, al cabo de unos meses, esté ingresada a los equipos recientemente adquiridos la información de quiénes concurran periódicamente a visitar a los presos.
«Cuando la base de datos esté completa, entonces el familiar dirá su nombre y al ingresarlo en la computadora se tendrán ya todos sus datos y se le otorgará el pase de entrada», describió el jerarca. Actualmente este trámite es más engorroso ya que el funcionario asignado al «fichaje» de los ingresos realiza toda la operativa a mano y luego debe verificar las salidas de la misma manera.
Pero por otro lado, el jerarca carcelario adelantó los planes de la dirección nacional para un mediano plazo, también en el ámbito del Comcar. Dijo a LA REPUBLICA que se está haciendo un estudio previo para la conformación de una red informática entre las terminales del Comcar y las de la Dirección de Cárceles.
De Avila consideró esta medida como «necesaria, ya que todo lo que sea adelanto tecnológico, en este marco específico, agilita mucho los trámites y el trabajo diario».
Por ejemplo mencionó que hoy en día cuando por alguna necesidad concreta se necesita conocer la situación de un procesado, se debe comunicar con el Comcar y este a su vez verificar en qué módulo se encuentra, cuál es su situación y hace cuánto que ingresó a prisión, entre otros datos básicos.
La idea que se proyecta pretende la creación de una base de datos con todos estos elementos, para así mejorar la operativa interna del Comcar y facilitar el acceso a la información directamente desde la dirección nacional.
Sobre las visitas
A su vez, el director salió al cruce de las críticas emitidas por algunos familiares de reclusos sobre el trato y los largos tiempos de espera que padecen cuando concurren los días de visita. Si bien dijo que puede darse algún caso puntual de mala atención (que será investigada si es debidamente presentada), «no se puede generalizar bajo ese manto a todo el sistema».
Sobre los tiempos de espera, De Avila explicó que con una población que supera los 2.000 mil presos, las visitas suelen ser de mil personas (los martes y jueves) y a veces alcanza las 1.800 los sábados y domingos. Teniendo en cuenta esta realidad, reconoció que esos días pueden verse hasta cinco cuadras de familiares que aguardan su turno.
Sumado a esto, manifestó que cuenta con cuatro policías mujeres para el control de las parientes y niños, y otro funcionario para los hombres. Estos deben pasar por un detector de metales y los bolsos que traen por scanners que establecen si ingresan drogas o algún objeto extraño.
Estos procesos indispensables para la entrada a un centro de reclusión llevan también su tiempo, y la falta de adecuación de algunos de los que llegan al Comcar lo dificultan aún más. Por ejemplo, graficó esta realidad el jerarca, hay personas que llevan bolsos muy grandes, cuando existe un cartel informativo que indica la medida que el aparato de control acepta: 35 por 40 centímetros.
Cuando estas medidas no son respetadas entonces se deben vaciar los bolsos por completo, desacelerando considerablemente el flujo de ingreso. Los internos reciben visitas (sin límite de personas) los martes y jueves entre las 13 y las 17 y los sábados y domingos entre las 9 y las 17.
Previendo esta serie de cosas, los días indicados la guardia externa comienza las tareas de control una hora antes de la apertura, de manera de ir adelantado los trámites correspondientes.
Caudal
De Avila opinó que gran parte de los problemas que pueden darse en torno a este tema, tiene su base en la forma que fue concebido el Comcar y la función que hoy tiene. Fue pensada para 900 presos y ahora hay más de 2000.
Al ser habilitado tenía la misma sala de espera para visitas, con capacidad para 100 personas, lo cual ante la luz de los hechos resulta insignificante. Finalmente el director nacional de Cárceles afirmó que cuando se reparen los tres pisos de Libertad y se trasladen hacia allí 500 presos de Comcar, y luego que se habilite la nueva cárcel para 600 presos, los dificultades disminuirán considerablemente.
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