Extorsionaban y amenazaban presos
Tres reclusos de la cárcel de Canelones les cobraban por protección a otros presos del mismo centro de reclusión. Los sentenciaban a ser víctimas de verdaderas golpizas, que les darían ellos mismos u otros internos que están bajo la égida de los dominantes. El «peaje» que los corruptos presos cobraban oscilaba entre $ 300 y $ 5.000, según la cara de la víctima.
El mecanismo de pagos consistía en que familiares de los «clientes» depositaran el dinero acordado en la cuenta que la madre de uno de los extorsionadores tenía en una cadena de cobranzas.
Según se pudo comprobar, ya se habían realizado más de 170 giros a beneficio del trío, los que totalizaban una suma cercana a $ 200.000.
Pero el hecho quedó al descubierto en los últimos días luego de que un familiar de uno de los damnificados, que no soportaba más, lo denunció ante el Departamento de Investigaciones canario.
Los implicados eran Nicolás Matías Roverano Chijane, de 24 años, recluido por tentativa de rapiña; Pablo Alejandro Martínez García, de 22, que estaba por 5 rapiñas, y Daniel Martín Pérez Fagián, de 32, preso por cometer 6 rapiñas especialmente agravadas.
Tras la instancia judicial el trío fue procesado por «amenazas».
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