Mujer armada asaltó tres pollerías al hilo

Fanática por los pollos

De apariencia joven, de un metro sesenta de estatura y vestida con pantalón y campera de jean, la protagonista del triplete pasaba desapercibida entre la muchedumbre que en horas de la tarde suele concentrarse en la zona de la Unión, sobre la Avenida 8 de Octubre. De acuerdo a las características de los asaltos que cometió y el rumbo elegido para hacerlos, se presume que en primer lugar la rapiñera llegó en ómnibus a su primer objetivo.

Hasta entonces era una ciudadana más que viajaba en colectivo y bajaba en determinada parada, salvo que sus planes para diferenciarse de los demás no tardaría en ponerse en marcha. Eran aproximadamente las 17.15 del jueves cuando cometió el primer atraco. Rápido y certero.

Ingresó a la pollería sita en Avenida 8 de Octubre 3466 y Carlos Crocker y de inmediató encañonó a la encargada y le exigió la entrega del dinero. Si bien no se conoce el modo empleado para llegar a su segundo blanco, lo cierto es que en pocos minutos la «dama de la pistola» cometía otra rapiña. Ambos lugares, separados por unas 10 cuadras, tienen a mitad de camino entre ambos a la Seccional 15ª, ubicada en 8 de Octubre entre Comercio y Serrato.

En el cruce de la Avenida y Félix Laborde repitió la actuación y en breves instantes se apoderaba de otro botín antes de dirigirse a destino, trece cuadras más adelante en dirección hacia Camino Maldonado. Fue en 8 de Octubre y Smidel, ya en la Curva de Maroñas y en jurisdicción de la Seccional 16ª, que la asaltante cometió el ultimo asalto. En la oportunidad, quizá pensando también en llevarse la cena gratis, le pidió a la empleada que le preparara un kilo de milanesas.

Pero acto seguido recordó su misión y entonces extrajo el arma. Tras apuntar a la trabajadora que había empezado a pesar las supremas le exigió que le diera la plata. Culminada la faena, se estima que la mujer subió a un ómnibus que la devolviera a su domicilio. Luego de recibir todas las denuncias, los comandos de las seccionales 15ª y 16ª coordinaron acciones, pero los rastrillajes no dieron resultado.

Fuentes policiales consultadas por LA REPUBLICA señalaron que los montos obtenidos en cada uno de los hechos rondarían los 500 pesos, ya que estos comercios no manejan grandes sumas de dinero en las cajas. Por otro lado, se hizo notar que las pollerías elegidas por la delincuentes eran atendidas por mujeres, factor que la ahora buscada tuvo en cuenta a la hora de planificar su raid delictivo por la Avenida 8 de Octubre.

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