Aclararon crimen del almacenero de Flor de Maroñas apresando a 2 menores y 2 mayores
Fuentes policiales consultadas por LA REPUBLICA dijeron que ya está identificado el autor del disparo, que sería uno de los menores, aunque todo eso deberá ser reivindicado en la presente jornada en las respectivas sedes judiciales ya que el caso es trabajado por un juzgado de Adolescentes y por un juzgado Penal en el caso de los mayores.
Cuatro allanamientos fueron realizados en una zona marginal cercana al lugar de la mortal rapiña, en las últimas horas, por personal de la División de Homicidios, en los cuales se detuvo a dos menores de 17 años poseedores de varias anotaciones por rapiña, y de dos mayores de 20 y 21 años, uno de los cuales está más involucrado en el atraco.
En los procedimientos también fue incautada un arma de fuego que se cree fue utilizada en el fatídico asalto ocurrido el 24 de febrero en el almacén y pizzería «El Gordito», ubicado en Andrés Latorre 4970 casi Ricardo Palma, propiedad de Mario Crespo, de 60 años, cuando eran aproximadamente las 10 de la noche.
En esos momentos, un cliente que salía del local fue sorprendido por dos sujetos que le pusieron un arma en la cabeza y lo obligaron a entrar nuevamente al lugar. En la esquina, un cómplice hacía de «campana».
Cuando estuvieron en el interior del comercio, gritaron que se trataba de un asalto y le ordenaron al propietario que entregara todo el dinero.
El negociante, dominado junto a uno de sus empleados, abrió el cajón y le entregó los únicos 40 pesos que había. Desconformes con el botín, uno de los atracadores pasó detrás del mostrador y trató de revisar los bolsillos de Crespo, a lo que este se negó, trabándose ambos en lucha.
Los delincuentes decidieron retirarse, circunstancia en la que el comerciante tomó un revólver de su propiedad calibre 22 y les apuntó.
Uno de los sujetos efectuó un tiro que impactó en el tórax del dueño del local. Este, de todas maneras, pudo accionar su revólver.
Los rapiñeros lograron llegar a la moto y concretar su fuga. Por su parte el damnificado recibió ayuda policial y fue trasladado al Hospital Pasteur, donde nada pudieron hacer por salvarle la vida.
Vecinos indignados expresaron a viva voz: «Lo mataron como a un perro por 40 pesos miserables». Otros manifestaron: «Siempre fue un hombre honesto, de trabajo, y jamás te dejaba de a pie con nada, menos con alimentos».
Compartí tu opinión con toda la comunidad