Con dinero robado, construía casas en predios ocupados y luego las alquilaba
Muchos de los efectos encontrados nunca fueron denunciados por sus propietarios, en su mayoría extranjeros. Raúl Pérez Morales, de 39 años, fue remitido a la cárcel de Las Rosas como «autor de cinco delitos de hurto», mientras que su mujer, JR de 37, fue dejada en libertad ya que en todo momento su habilidoso compañero la dejó a salvo de sus andanzas, y ella declaró una y otra vez no saber absolutamente nada.
Pérez Morales no es un hombre indigente o siquiera pobre. Desde hace muchos años viene sumando propiedades en distintas zonas del balneario Buenos Aires y también en la costa de Rocha, aunque vale decir que construye sobre terrenos que ocupa ilegalmente. Es muy ingenioso, y ha construido varias fincas que en verano alquila a turistas que ni idea tienen de quien se trata su alquilador.
Se estima que muchos de los materiales utilizados en las construcciones, son producto de robos cometidos en la zona mediante distintas modalidades. Por ejemplo, alguien le marcaría las fincas a robar y le facilitaría el ingreso a las mismas o cuando realizaba reparaciones en casas vendidas de las cuales, además, solía llevarse efectos y materiales que los compradores no sabían que existían por ser casi siempre extranjeros.
Este delincuente, en 1998 marchó a la cárcel nada menos que por 10 delitos de hurto, y ahora, mucho más maduro y mañoso, cayó en las redes de los efectivos de la Seccional 12ª de La Barra que finalmente pudieron aclarar una serie de «extraños robos» cometidos en la zona.
En dos días, los efectivos de la citada comisaría realizaron siete allanamientos en su jurisdicción, uno de los cuales fue en el vecino balneario rochense de Arachania donde el sujeto también guardaba el producido de los robos.
Como en botica
Sólo como muestra de todo lo robado por Pérez Morales, que superó largamente la capacidad de un camión, la Policía incautó: dos reproductores de DVD, un home theater, un televisor, una cámara digital con estuche, 4 macetas de mármol blanco de aproximadamente 1 metro de altura con plantas, dos sombrillas de jardín con base, dos sillones de lapacho (luego apareció otro sillón del juego en Arachania), 4 faroles de cerámica, una garrafa de 3 kilos, gran cantidad de herramientas, varias cañas de pescar con reell, 4 taladros, 20 regadores de jardín, decenas de metros de manguera, prismáticos, ventanas y puertas, radiograbadores, un equipo de música, dos bombas de agua, un motosierra y una bordeadora.
En algunos de los allanamientos, la Policía ni siquiera retiró otra serie de efectos que se presume son producto de otros robos cometidos por este sujeto, ya que no están denunciados, o bien son de propietarios extranjeros que nunca radicaron la denuncia o directamente no los echaron de menos.
Aunque se presume que Raúl Pérez Morales no operaba en solitario, por el momento no hay más personas detenidas o indagadas.
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