Pese a la férrea vigilancia, en Marconi siguen sucediéndose delitos a mano armada
Paralelamente, vecinos del barrio efectuaron en la tarde de ayer una quema de cubiertas y corte de la calle Itacumbú del lugar en señal de protesta por la discriminación que sufren tanto por personas que viven en otras zonas como por parte de la Policía.
Si bien están de acuerdo en general con el operativo montado, discrepan con la violencia con la que se manejan los efectivos para la realización del mismo, ya que se han golpeado a niños y mujeres.
Por su parte, el ministro del Interior, Jorge Bruni, manifestó que durante los operativos se siguen los parámetros que normalmente se utilizan en este tipo de accionares.
El jerarca informó que «no se han registrado denuncias» con relación al supuesto uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía, y que en el caso de que estas se comprueben se sancionará a los funcionarios involucrados, refrendando: «Como siempre se ha hecho en este Ministerio».
«El Samanta» a lo «Coperfield»
Lo más insólito que se registró en las últimas horas en el Marconi, es como un sujeto que viene siendo afanosamente buscado por su vinculación a una de las bandas que protagonizó los hechos de sangre de pública notoriedad, eludió espectacularmente la acción policial.
Resulta que, amparado por dos de sus laderos que tripulaban un carro tirado por un equino, lo hicieron tirar boca abajo en el piso del carro y lo taparon con una lona. De esa manera, pudo cambiar de guarida.
El hecho fue detectado ayer de tarde en la zona de Abel Chiflet y Enrique Castro. Al respecto, se trató de cerrar el cerco del aludido carro, pero del sospechoso, apodado «El Samanta», por el momento nada más se supo, ya que está en una nueva madriguera.
En lo que a las rapiñas se refiere, en primer lugar está la que fue perpetrada en perjuicio de un jovencito, hijo de una funcionaria policial, que se encontraba con su moto y junto a un amigo en la intersección de Itacumbú e Iraola.
En esos momentos, apareció en escena un individuo que empuñaba un arma de fuego. Bajo amenazas, se apoderó del birrodado en cuestión, matrícula SCM-920. No conforme también le robó al otro joven la billetera que contenía dinero. El rapiñero escapó en el vehículo hacia el interior del Marconi. Un rato más tarde, en Guarapirú y Abel Chiflet, se desplazaba un peatón en dirección a su domicilio.
En tales circunstancias aparecieron en escena dos asaltantes. Ambos provistos de armas de fuego, encañonaron al transeúnte y le robaron sus pertenencias.
Tras la fuga fueron realizados rastrillajes, pero de éste como del anterior asaltante, nada se pudo saber.
Finalmente, una patrulla intentó interceptar un vehículo blanco tripulado por dos hombres.
Estos aumentaron la velocidad y escaparon. En las inmediaciones se realizó un despliegue importante, hasta que efectivos de Radio Patrulla, avistaron el coche en cuestión cuando circulaba a gran velocidad por Aparicio Saravia y Trápani.
En corta persecución el rodado fue interceptado. Cuando se les pasaba «revista» a los sospechosos, estos incurrieron en un violento desacato, lo que llevó a sus arrestos y conducciones a la Seccional 12ª.
Salió corriendo
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