Fines de semana

Temor por frecuentes actos vandálicos

Violaciones flagrantes al orden público, faltas contra la moral y las buenas costumbres, acciones vandálicas de todo tipo y grupos de motonetistas circulando bajo total impunidad son algunos de los factores que tornan a la ciudad de Melo un territorio sin control y de verdadero caos, principalmente los fines de semana por la noche.

La problemática ha tomado tal dimensión que los vecinos admiten sentirse impotentes y en un permanente estado de nerviosismo y preocupación ante los hechos que en su gran mayoría revisten características de una violencia extrema. Pasan desde destruir lo material hasta la agresión física a transeúntes y entre los propios grupos de jóvenes que tratan de imponer su supremacía temeraria.

Días pasados los hechos llegaron al extremo de que numerosos individuos, exaltados por la ingesta alcohólica o el consumo de alguna otra sustancia, emprendieran puñetazos entre sí para luego destrozar los bancos y juegos infantiles de la Plaza Constitución, en pleno centro de la ciudad, frente a la Jefatura de Policía.

Varios vecinos que prefirieron mantener su anonimato señalaron a LA REPUBLICA: «La situación durante los fines de semana se torna insostenible y tenemos que permanecer encerrados y enrejados por la ola de violencia que llevan adelante decenas de jóvenes y adolescentes que permanecen en horas de la noche consumiendo bebidas alcohólicas en plena vía pública para luego atentar contra todo lo que encuentran en el camino e incluso ingresando a zaguanes y porches a hacer sus necesidades fisiológicas».

Si bien las autoridades policiales realizan patrullajes a pie y en vehículos, la presencia de los uniformados pareciera no ser suficiente para persuadir a los revoltosos.

Una fuente cercana al Instituto Policial admitió: «La inseguridad es un problema de todos y es necesario crear un grupo multidisciplinario con la participación de todas las instituciones, como ser Jefatura, INAU, Intendencia y Justicia, a efectos de buscar las soluciones al tema».

Pero quizás la mayor problemática radica en el tránsito melense. A pesar de las normativas aprobadas por leyes vigentes, no se exige uso de casco protector a los motonetistas, como tampoco chapa matrícula y documentación al día.

También se realizan las popularmente denominadas «picadas» por decenas de jóvenes en los accesos a Melo y la única actuación para reprimir tales hechos criminales han sido realizadas por la Policía a través del grupo «Garra», que incautó varios rodados.

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