La agenda de una de las víctimas aportó datos a los investigadores

Surgieron nuevas pistas del doble crimen de Sauce

Canelones

 

Ayer, fuentes de la investigación revelaron a LA REPUBLICA que la pistola calibre 7.65 empleada en el doble crimen sigue sin aparecer. En ese sentido, los policías manejan que en febrero pasado la mujer prestó el arma a su hijo –un comerciante que reside junto a su familia en Trinidad–, lo que habría sido anotado en una agenda, en la que no figura la fecha de devolución. La esposa de Fernández, aseguraron los informantes, era sumamente meticulosa al prestar pertenencias y solía apuntar los préstamos para no olvidarlos.

En base a estos elementos, en las últimas horas los investigadores se trasladaron nuevamente a Trinidad y volvieron a indagar al hijastro de Fernández y sus familiares. De acuerdo a lo señalado por los informantes, los efectivos a cargo de las averiguaciones permanecieron dos días en la capital de Flores, tras lo cual regresaron a Canelones, manteniendo los datos recabados bajo absoluta reserva.

A pesar del hermetismo reinante, ayer trascendió que la persona que cometió el crimen ingresó a la vivienda con la única finalidad de matar al empresario, que estaba durmiendo en su dormitorio y recibió dos disparos de la pistola 7.65, uno en la frente y otro en el pecho. Para no hacer ruido, el autor –o la autora– utilizó un almohadón.

Sin embargo, Marichal escuchó las detonaciones, por lo que recibió un primer disparo que rozó su cuerpo. Luego fue puesta de rodillas contra la cama y resultó ultimada de un balazo en la nuca y otro en el pecho. A los cuatro días, cuando los policías llegaron a la finca, no encontraron huellas. El interior de la casa estaba en orden y sólo faltaba la pistola.

 

Dos semanas

Ayer se cumplieron dos semanas del doble crimen. El caso había quedado al descubierto el pasado lunes 20, cuando un amigo de Fernández que visitó la chacra encontró al matrimonio en el dormitorio, en medio de un olor nauseabundo, dado que los cuerpos se encontraban en estado de descomposición.

Al principio, los investigadores coincidían en la falta de «explicaciones lógicas» sobre el móvil del doble asesinato. Una de las primeras acciones fue trasladar a Canelones al hijo de Marichal. Al ser indagado, el hombre aseguró que entre el miércoles 14 y jueves 15, posibles días del doble asesinato, estaba en la localidad de Andresito, al norte del departamento de Flores.

Pocas horas después de ser conducido a territorio canario, el familiar de las víctimas retornó a su hogar. Desde entonces, los investigadores realizaron distintos procedimientos y lentamente comenzaron a reconstruir lo sucedido dentro de la casa de campo de Walter Fernández, quien además integraba la Lista 11 de la Asociación Española y la comisión de apoyo a la Escuela Nacional de Policía.

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