Rapiñas y apedreas a ómnibus en Casavalle, Borro y Marconi
La clara sensación de falta de seguridad en dichos barrios y otros, como lo es el Cerro, está motivando que los trabajadores agremiados en dicho sector ultimen algunos detalles para concretar en los próximos días una serie de reuniones y contactos para analizar con más profundidad esta grave y delicada situación.
La acción de los delincuentes llegó ya a tal extremo, que aparte de asaltar a los responsables de los ómnibus, ahora protagonizan atentados a pedradas contra los mismos.
Tal es así, que anoche, dos buses, uno de la empresa Coetc y otro de Ucot, fueron blancos de tales ataques, con la agravante de que un pasajero que viajaba en el primer coche resultó con heridas de diversa entidad.
En el otro vehículo, si bien no hubo que lamentar ningún tipo de desgracias personales, los daños que fueron provocados en los vidrios y en la chapa fueron de suma importancia.
A dichos episodios se les debe agregar otro que también se registró en las últimas horas, pero en la zona de Cerro.
El blanco en este último caso lo fue un ómnibus de la empresa Cutcsa y al que ascendieron dos delincuentes que empuñaban armas de fuego y tras amenazas a los obreros, le robaron al guarda todo el dinero de la recaudación.
En todos los hechos, los damnificados radicaron las denuncias ante las autoridades de la seccionales correspondientes. Por su parte, personal del Departamento de Hurtos y Rapiñas lleva adelante averiguaciones y procedimientos simultáneos tendientes a identificar y capturar a los autores de los latrocinios.
Atentados
Como se recordará, en ediciones pasadas, LA REPUBLICA informó que en la intersección de Aparicio Saravia y la avenida Burgues, zona de la Unidad Casavalle, un individuo que resultó tener 15 años de edad, ascendió con un revólver que utilizó para encañonar al conductor-guarda y robarle 600 pesos.
El precoz rapiñero, cuando iba a descender, recibió la voz de alto por parte de un policía uniformado que viajaba como pasajero y se dirigía a tomar el servicio en la Seccional 9ª.
Hubo un tiroteo y el malhechor cayó gravemente herido, en tanto que su ladero que había permanecido debajo del bus, empuñó el arma, tomó el dinero robado y huyó cubriéndose a balazos.
Poco después, medio centenar de personas intentaron linchar al policía actuante y al no poder concretarlo apedrearon al colectivo ocasionándole múltiples daños.
Ahora bien, en horas de la noche de ayer, en circunstancias en que el ómnibus de la empresa Coetc, matrícula 41.014, circulaba por el bulevar Aparicio Saravia y llegó al cruce con la avenida San Martín, fue objeto de un tremendo atentado a pedradas por varios individuos que se encontraban en la zona y los que, tras el ataque, huyeron.
A consecuencia, uno de los proyectiles hizo estallar un vidrio y el pasajero identificado como Elbio Santana, de 75 años de edad, resultó herido y debió ser trasladado a un nosocomio donde los médicos le constataron «herida cortante molar izquierda». Alertada la Policía, varias patrullas de la jefatura realizaron un operativo, pero de los vándalos nada se pudo saber.
Situación incontrolable
No pasó ni siquiera una hora, cuando otro bus, en este caso de la empresa Ucot, afectado al recorrido de la línea 396, circulaba por el bulevar Aparicio Saravia.
Cuando llegó a la intersección con la avenida Burgues, quizás los mismos patoteros u otros que actuaron de la misma manera, atacaron a pedradas el ómnibus.
En esta oportunidad, afortunadamente, no hubo que lamentar personas heridas, pero la agresión fue de tal magnitud que causó importantes daños en el vehículo, ya que varios vidrios fueron destrozados y además los abollones en la carrocería fueron numerosos.
Mientras tanto, los asaltos a los ómnibus no estuvieron ajenos. En las últimas horas, a un bus de la empresa Cutcsa que se desplazaba por los aledaños al Cerro, ascendieron dos hombres armados y le llevaron todo el dinero al guarda.
Todo ocurrió precisamente al filo de la hora 23, cuando el conductor del colectivo matrícula 40.395, afectado al recorrido de la línea 163, con destino «Pocitos», detuvo la marcha en una parada existente en el cruce del camino Cibils y Mirungá.
Allí ascendieron dos sujetos, ambos provistos de armas de fuego y ante la atónita mirada de más de una docena de pasajeros, los delincuentes encañonaron al chofer y al guarda, robándole a este último todo le efectivo que había recaudado en la venta de boletos.
Los atracadores descendieron en el mismo lugar. Fueron rastreados por varios equipos policiales, pero no fueron ubicados.
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