Terminó preso

Se atrincheró en una habitación con sus dos hijos

Ayer de madrugada una casa de inquilinato ubicada en la zona de La Aguada fue escenario de un serio incidente, en el que un hombre se atrincheró en una de las habitaciones junto a dos hijos menores y se negaba a salir.

Pese al dialogo que la Policía mantuvo con el enajenado, no desistía de su actitud. El dramático llanto de los niños llevó a que las autoridades adoptaran la única medida que quedaba en juego. Violentar la puerta. Así fue, varios funcionarios procedieron a forzar la entrada a la pieza y tratar de evitar que el causante llegara a consumar actos de extrema violencia en perjuicio de las criaturas.

El rápido accionar de los uniformados permitió arrestar al enajenado y a rescatar a los dos niños, quienes fueron entregados a su madre. La mujer, que actualmente se encuentra separada del hombre en cuestión, no se encontraba en el momento que el sujeto causó el problema. Ahora, el responsable de este serio incidente, que afortunadamente no tuvo ninguna otra consecuencia, se encuentra alojado en una celda de la Seccional 6ª desde donde será conducido, en las próximas horas, a prestar declaraciones ante el juez penal de turno.

 

Los hechos

De acuerdo a la información que obra en nuestro poder, la Policía debió tomar cartas en el asunto, pasada la medianoche de ayer, cuando responsables de una casa de inquilinato, situada en las inmediaciones de la avenida Agraciada y Marmarajá, alertaron de que un hombre se había atrincherado en una de las habitaciones con sus dos hijos, un varoncito de 10 años y una niña de 2. Quien solicitaba colaboración informó además a las autoridades que el hombre no era residente del inmueble y que además en otras oportunidades se había hecho presente y causado incidentes, pero no de esta magnitud.

Personal del Cuerpo de Radio Patrulla y de la Seccional 6ª acudieron al lugar.

En un primer momento trataron de disuadir al hombre, pero este, lejos de entregarse, aumentó los improperios teniendo, obviamente, la puerta de ingreso a la pieza trancada con llave. El llanto de los niños llevó a que las medidas a adoptar por parte de los efectivos se aceleraran. Lo que sucedía fue comunicado a la Justicia competente. La única alternativa era ingresar por la fuerza.

Así se hizo. La puerta fue forzada. El responsable del episodio fue neutralizado, esposado y llevado a la Seccional 6ª.

Los pequeños, fueron vistos por un médico, a la niña le fue certificado «herida cortante en un tobillo», mientras que el varón habría sido objeto de severos castigos.

Este último punto es objeto de una profunda investigación. Los menores, horas después, volvieron a cargo de su madre.

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