Se "colgó" del canal cable y terminó preso
Momentos de extrema tensión vivieron ayer por la tarde empleados de una empresa de televisión por cable, cuando concurrieron a una finca del Cerrito de la Victoria para desconectar una conexión ilegal y fueron recibidos a balazos por el dueño de la vivienda.
La agresión, que afortunadamente no dejó ninguna persona lesionada, llevó a que fuera alertada la Policía. Personal del Cuerpo de Radio Patrulla asumió el procedimiento y procedió al arresto de dos hombres por ser los protagonistas de la acción.
Ambos fueron conducidos al local de la Seccional 12ª, junto al revólver que le fue incautado a uno de ellos.
Fuentes oficiales indicaron a LA REPUBLICA que este inusual episodio ocurrió próximo a la hora 16.00 de ayer cuando empleados de una empresa de canal por cable se constituyó en una vivienda ubicada en la zona del Cerrito de la Victoria, más precisamente en las inmediaciones de San Martín y Guenoas, con la finalidad de proceder a desconectar una conexión que había sido realizada en forma ilegal.
Alto riesgo
Cuando los trabajadores trataron de llegar a la azotea, previa autorización de ingresar, aparecieron en escena dos hombres, uno de los cuales empuñaba un arma de fuego.
Tratando de interceptar la labor de los funcionarios, el sujeto efectuó un disparo intimidatorio y a empujones los obligó a que se retiraran del inmueble, lo que así debieron realizar ante el alto riesgo que estaban corriendo.
De todas maneras, la situación no acabó allí y los damnificados dieron aviso a la Policía.
Efectivos del Cuerpo de Radio Patrulla arribaron prontamente al lugar y tras tomar pleno conocimiento de lo sucedido, procedieron a arrestar a los dos hombres imputados.
A uno de ellos, de 50 años, le fue incautado un revólver calibre 22 largo. El otro es un joven de 18 años. Ambos declaran hoy ante el juez de Turno.
Coparon panadería
En otro orden, un hombre armado concretó, ayer por la tarde, un audaz copamiento en un negocio ubicado en la zona del barrio Villa Dolores.
El suceso ocurrió a la hora 15.00, cuando a la panadería emplazada sobre la avenida Rivera 3327 y Francisco de Medina, ingresó un individuo cuya edad promediaba los 18 años.
Provisto, como no podía ser de otra manera, de un arma de fuego, amenazó y dominó a varias personas, entre empleados y clientes.
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