Cayó ayer en Sicilia el número dos de la "Cosa Nostra"
Caltanissetta, ANSA
La policía siciliana arrestó ayer a una persona muy cercana al jefe mafioso más requerido de Italia, Bernardo Provenzano, estrechando así el cerco en torno al súper «capo» de Cosa Nostra, la mafia siciliana.
Giuseppe Palazzolo, de 56 años, arrestado en San Castaldo (Sicilia central) es considerado por los investigadores como uno de los testaferros de Provenzano en nombre del cual había comprado terrenos y llevado a cabo otras operaciones comerciales.
En realidad, era el hombre que administraba los negocios por cuenta del jefe de Costa Nostra y su captura representa un duro golpe para el súper «capo» corleonese.
Buscado activamente desde hace alrededor de un mes, Palazzolo sería un intermediario entre los empresarios locales y el jefe mafioso, dijeron los investigadores.
El amigo del «jefe supremo» había escapado a un primer arresto hace un mes en la zona de Caltanissetta.
Palazzolo, empleado de banco jubilado, es acusado de asociación mafioso por haber comprado terrenos por cuenta del prófugo «corleonese» Provenzano.
El mafioso representaba desde inicios de los años 90 el nexo entre «los empresarios, los miembros de Cosa Nostra y Bernardo Provenzano».
Un mafioso arrestado y que se convirtió en colaborador de la justicia, Giovanbattista Ferrante, señaló que Palazzolo había discutido con el padrino «histórico» de la mafia, Totó Riina, antes de que éste fuese arrestado, para discutir de la administración del patrimonio de la mafia en la región siciliana de Caltanissetta.
El año pasado los investigadores descubrieron por medio de interceptaciones ambientales que Palazzolo había recibido mensajes de varios mafiosos o empresarios destinados a Provenzano, que es requerido por todas las fuerzas policiales italianas desde hace más de 30 años.
Provenzano, de 68 años, apodado «la belba» (la fiera) es contumaz desde 1963. Según numerosos policías y magistrados, el jefe mafioso estaría escondido en Sicilia y nunca se habría movido de la isla.
El jefe mafioso corleonese, sospechoso de haber reorganizado la mafia desde la caída de los padrinos históricos Totó Riina, arrestado en 1993, Leoluca Bagarella, en 1995 y Giovanni Brusca en 1996, fue condenado a cadena perpetua en contumacia durante varios procesos llevados a cabo desde comienzos de los años 90.
Las únicas fotos que existen de él se remontan a los primeros años de la década del 60.
A fines de enero la policía siciliana había arrestado a otro personaje muy cercano a Provenzano, Benedetto Spera, requerido desde hacía 7 años. Según la policía, Spera era el brazo derecho de Provenzano. Esa mañana las fuerzas del orden estuvieron apunto de capturar al último de los grandes jefes de Cosa Nostra siciliana aún en libertad. Este habría escapado a tiempo tras darse cuenta del gran movimiento policial en la zona.
El fiscal nacional antimafia, Pierluigi Vigna, expresó sus felicitaciones por el arresto de Palazzolo, afirmando que «poco a poco la protección del fugitivo se reduce». «Me parece que exista una presión mayor… se van quitando personas de contacto, al final se llegará a Provenzano».
El general Carlo Gualdi, comandante de la región carabineros Sicilia, afirmó que el arresto de hoy constituye una «importante etapa de acercamiento al súper contumaz Provenzano.
La operación llevada a cabo tiene un doble significado: atacar el sector económico de Cosa Nostra y estrechar aún más el cerco en torno a su jefe».
Para el presidente de la comisión antimafia, Giuseppe Lumia, la captura de Palazzolo, que «se ocupaba de los negocios del súper capo, «confirma que tenemos que golpearlos en las riquezas y en los hombres que en torno a él supieron crear una estructura de complicidad».
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