Lucha contra el abigeato y la faena clandestina en San José
Mariana Rabinovich – San José
Una nueva actuación de los organismos encargados de reprimir los delitos de abigeato y faena clandestina de ganado, culminó con el procesamiento de tres hombres por parte de la Justicia de San José, tras determinar que además eran responsables de comercialización clandestina.
Desde el año pasado la Policía de nuestro departamento, personal del Instituto Nacional de Carnes (INAC) y la Intendencia Municipal, se organizaron para aunar esfuerzos en la lucha contra los delitos mencionados, que se reiteraban en diversas zonas del departamento con asiduidad semanal.
Como entonces informara LA REPUBLICA, el objetivo fundamental apuntaba a preservar la salud de los consumidores pero, a la vez, también se intentaba comenzar a proteger al comercio establecido, que quedaba en desventaja frente a los precios ofrecidos por la clandestinidad. Desde entonces las autoridades policiales sospechaban que el destino de abigeatos y faenas ilegales, podían ser algunas carnicerías y restaurantes ubicados en la capital departamental.
Fuentes oficiales confirmaron a LA REPUBLICA la veracidad de dicha hipótesis y ya se comprobó que dos establecimientos carniceros maragatos vendían carne faeneada clandestinamente. La Intendencia Municipal aplicó severas sanciones a las dos carnicerías de esta ciudad que estaban vendiendo carne faenada en forma clandestina.
En tal sentido se dispuso la clausura de los comercios por el término de 30 días y se les aplicó una multa de 70 unidades reajustables a cada uno de los responsables. Las autoridades municipales maragatas advierten que se intensificarán los controles en ese sentido.
La desactivación del grupo delictivo que involucraba «a seis personas en forma directa», se inició con la detención de las mismas en jurisdicción de la Seccional 8ª departamental (zona de Villa Rodríguez). Allí se incautaron «enseres apropiados a la tarea», tales como balanzas, freezers, vehículos y armas de fuego (rifles calibre 22).
Los autores de la maniobra confesaron a las autoridades que la carne era vendida a particulares y también a carnicerías maragatas.
Debido al peligro sanitario que supone para la población el consumo de esta carne, ya que se pudo establecer que gran parte de la misma era «no apta» para consumo humano y que no pasó por los controles bromatológicos exigidos, la totalidad de lo incautado fue incinerado por disposición judicial.
Los tres individuos procesados –que no fueron remitidos a la cárcel porque no poseen antecedentes penales– tienen entre 18 y 30 años. Datos brindados a LA REPUBLICA por personal policial vinculado directamente al caso, señalan que las zonas del departamento donde se registra la mayor cantidad de casos de abigeato, faena y comercialización clandestina, son «las que pertenecen a la Seccional 8ª, de Villa Rodríguez, por la Ruta 45, a la Seccional 6ª, por el camino al balneario Kiyú, y particularmente a lo largo de las Rutas 1 y 11″.
Las mismas fuentes revelaron que, entre diciembre del año 1999 y febrero del corriente, se denunciaron exactamente 208 casos similares en el departamento y se logró aclarar 51.
En los próximos días se reanudaran los controles en distintos puntos del departamento para terminar con este flagelo.
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