Cayó complice de un reo que estafó desde la cárcel
Un recluso del penal de Libertad embaucó telefónicamente a varios empresarios en distintos puntos del país. Se hacía pasar por inspector del BPS o de la DGI y lograba, en muchos casos, que sus víctimas depositaran importantes sumas de dinero que cobraba una mujer.
La maniobra fue descubierta por la Dirección de Investigaciones de la Policía de Maldonado, que esta semana logró dar con la persona que cobraba en locales de la red Abitab los depósitos que realizaban los empresarios. Ayer, la mujer fue remitida a la cárcel.
Un interno del penal de Libertad fue detectado por la Policía de Maldonado realizando maniobras ante pequeños y medianos empresarios de distintos puntos del país; elegía uno al azar, de la guía telefónica, y lograba desde la cárcel realizar llamadas, simulando ser inspector de la DGI, en algunos casos, o del BPS en otros.
Con buenos modales, una forma de hablar clara y convincente, logró engañar a varias personas que terminaron depositando en la red Abitab importantes sumas de dinero para cancelar deudas o evitar acciones más contundentes de parte de ambos organismos estatales.
Semanas atrás, el delincuente fue procesado por el juez penal de 4º Turno de Maldonado, doctor Gabriel Ohanián, por lo cual, cuando pague su pena, deberá ser trasladado a la cárcel de Las Rosas para cumplir la nueva condena.
Pero quedaron cabos sueltos, porque era preciso saber quién cobraba los giros en los locales Abitab, donde necesariamente hay que presentar el documento de identidad que debe coincidir con el nombre del destinatario. Así, en pocos días, los efectivos de Investigaciones de la Policía de Maldonado descubrieron quién era: una mujer, poseedora de antecedentes, que no aparecía por ningún lado. El jueves, Sandra Jaqueline Pereira fue detenida por efectivos de Migraciones y Aduanas, cuando intentaba cruzar el Río Uruguay, huyendo hacia Argentina a la altura de Salto.
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