Dos jóvenes de 16 y 18 años confesaron crimen de La Paloma
Para las últimas horas de la víspera se aguardaba en La Paloma la resolución judicial en torno al crimen del chalet en playa Anaconda, donde fue asesinado Michael Angel García, de 67 años.
Los dos jóvenes de 16 y 18 años de edad que habían sido detenidos el lunes confesaron su participación directa en el hecho y narraron con lujo de detalles al magistrado actuante cómo habían ultimado a su víctima.
Anoche culminó la reconstrucción del hecho en la casa donde los adolescentes habían actuado violentamente el sábado, dándole muerte al argentino nacionalizado estadounidense, y volvían al Juzgado penal, donde el juez José María Gómez resolvería los siguientes pasos.
El menor de 16 años era quien tenía un vínculo anterior con la víctima, relación que no había quedado en buenos términos ya que García lo había expulsado de su vivienda, la que frecuentaba con asiduidad. El fin de semana fue este quien golpeó a la puerta de la víctima con una excusa banal y ante el descuido del dueño de casa le asestó un primer golpe que le permitió ingresar, mientras en forma sorpresiva su compañero entraba en escena. Ya en el interior de la vivienda comenzaron a golpear a García con un machete que encontraron en la finca.
Los asesinos se llevaron dos teléfonos celulares y escaparon del lugar robando dinero en un comercio cercano al centro del balneario.
Acto seguido se fueron a la localidad de 18 de Julio, a 150 kilómetros del lugar del crimen, donde fueron capturados el lunes, horas después de descubrirse el asesinato. Las investigaciones policiales procuraron llegar en primer término a las personas que habían estado en contacto con la víctima y esa fue la razón de que comenzara a buscarse al joven que se había visto frecuentando la casa de Michael Angel García. Su compañero, que participó en el crimen, tiene un familiar directo residiendo en el lugar donde fueron ubicados y de esa manera llegaron a los jóvenes en pocas horas. Michael Angel García era un argentino nacionalizado en EEUU que se había radicado hace algunos años en el balneario La Paloma, luego de construir una vivienda en el lugar. Había logrado solucionar un trámite complejo en el Banco de la República para cobrar la jubilación que le giraban puntualmente todos los meses desde América del Norte.
Realizaba una vida normal como la de tantas personas que eligen el balneario La Paloma para vivir tranquilamente todo el año y en ese lugar, que había elegido como suyo en el mundo, encontró la muerte.
Compartí tu opinión con toda la comunidad