Las Rosas. El escape no despertó sospechas y fue por la puerta principal

Modernizan control de visitas tras la fuga de un rapiñero

Autoridades de la cárcel de Las Rosas se entrevistaron con sus pares de la Dirección Nacional de Cárceles para mejorar la seguridad del establecimiento, del cual se han fugado dos reclusos en poco menos de dos meses. Desde este mismo fin de semana habrá nuevos controles en la visita, que incluirán el estampado de un sello que, al salir, deberá reflejarse claramente ante la iluminación de una linterna

El jefe de Policía de Maldonado, Eduardo Martínez, dijo que intensificarán los controles en los días de visita, para evitar más fugas, y argumentó que la frecuencia de los escapes o intentos se incrementa porque los reclusos son de otros departamentos y el personal no los conoce.

 

Dos fugas en 2 meses

La superpoblada cárcel de Las Rosas, sigue siendo noticia; en unos dos meses, se produjeron dos fugas, se abortaron varios intentos y se descubrió un túnel en plena etapa de construcción. La última fuga se produjo el domingo durante el horario de visita, y la ausencia del delincuente escapado se pudo comprobar recién el miércoles. A los más de 500 internos, hay que sumar la afluencia de «visitantes» que puede llegar a las 400 personas un domingo. Las medidas de control serán más estrictas desde los próximos días, incluyendo el estampado de un sello a cada persona que ingrese, el que deberá reflejarse nítidamente ante la iluminación de una linterna especial.

El jefe de Policía de Maldonado, envió al director de la cárcel departamental, comisario Javier Cancela, y a dos oficiales a entrevistarse con autoridades de la Dirección Nacional de Cárceles. Fueron este jueves a «buscar otro tipo de soluciones o mecanismos que permitan un mejor control del ingreso y salida de gente a la cárcel departamental», señaló Martínez.

La fuga de Verdías, el rapiñero de la gasolinera de Piriápolis, es del tipo «pasivo», es decir, que no se constató ningún tipo de daños o disturbios en el establecimiento. «Eso hace pensar que algún control falló y para que los controles no fallen, tendrán que entender los familiares, el tipo de control será más personal para evitar estas cosas», anunció el jefe.

Añadió que la tarea no será fácil, porque en la actualidad hay unas 400 personas en las jornadas de visita y las salidas «se dan por lugares de mucho espacio que dificultan los controles». Para el jerarca, este es un aspecto a corregir.

 

Investigan fuga

Paralelamente, se elabora «un informe de urgencia» y, «se dispuso una investigación administrativa para ver si hubo responsabilidades del personal encargado de la custodia», detalló el jefe.

Y, aunque dijo que espera los resultados para determinar si la fuga de Verdías amerita la remoción de algún jerarca, Martínez quebró una lanza por el personal carcelario.

«La mayor cantidad de procesados ahora no son de nuestro departamento, tienen otros sistemas, no son conocidos por nuestro personal».

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje