Paysandú. Tres procesamientos serían sólo "punta de una madeja"

Proxenetismo infantil: aún hay mucho por esclarecer

En nota exclusiva, la jefa del INAU Paysandú, y la psicóloga del mismo indicaron a LA REPUBLICA que el instituto coordinó con la investigación relacionada a la red de prostitución infantil desarticulada, en trabajo que se venía realizando desde abril.

Según la jefa, asistente social Mónica Innella, «denunciamos a las autoridades que actuaron en consecuencia. Entre 20 y 25 niñas eran explotadas y sus edades oscilan entre los 12 y 16 años. En muchas de ellas hay desnutrición, y alguna ni siquiera tuvo la primera menstruación». No hay ningún tipo de control sanitario y según voceros de la salud, los casos de sífilis, gonorreas y otro tipo de enfermedades venéreas son moneda corriente, y han ido en aumento.

La jefa departamental de INAU, asistente social Mónica Innella, aclaró que sólo tres de las adolescentes involucradas están bajo protección del órgano rector de minoridad, en tanto las demás están bajo custodia de sus familias o de referentes afectivos.

Asimismo recordó que la psicóloga del Hogar Femenino, Mariela Tagliani, acompañó a las menores durante toda la instancia judicial y no todas las autoridades como se mencionó en otros medios de prensa. La institución colaboró con la Dirección de Investigaciones, acercándole la información necesaria que, en definitiva, ameritó las investigaciones correspondientes durante muchos meses de trabajo, muy minucioso para no entorpecer la labor de las autoridades y que aquellos que estaban involucrados «no escaparan». En ese sentido explicó que los tres procesamientos son la punta de una madeja de una serie de denuncias que van a continuar estudiándose con nuestra mayor «responsabilidad» de hacer efectivas frente a las autoridades judiciales competentes.

«Nosotros empezamos un proceso en los meses de marzo­abril cuando estas chiquilinas ingresaron». Las internas estaban en una situación de «vulneración de derechos» y atravesaban circunstancias familiares bastante difíciles».

Una vez dentro del hogar, cuando los educadores empezaron a ver algunas situaciones que no eran las adecuadas en el funcionamiento de lo que es la edad de las chiquilinas, que tiene que ver con todo el proyecto de trabajo del servicio, se iniciaron las correspondientes reuniones con el equipo de trabajo multidisciplinario y comenzamos a hacer un análisis de cada una de las situaciones que llevó a efectuar los planteos donde correspondía.

Asimismo, durante el proceso judicial, las menores contaron con el permanente soporte profesional de la psicóloga Mariela Tagliani, que dijo, «mi participación era estar con ellas, acompañarlas como hace referencia la Ley de Adolescentes y Menores».

Además, indicó que el INAU donde viven estas menores «es una casa abierta, como la de su propia familia», donde en determinados horarios y circunstancias, acompañados por familiares, pueden salir. Por disposición de la Justicia, también se contiene temporalmente a menores que incurrieron en faltas, algunos de los cuales terminan integrándose a los programas de los proyectos elaborados de contención.

El tema es el doble perfil, porque en Paysandú no tenemos otro lugar, dijo Tagliani al referirse a la situación que se plantea cuando la Justicia deriva menores que incurrieron en faltas.

Mónica Innella, también aseveró que todas las menores que se vieron involucradas en esta situación serán sometidas al debido tratamiento y recibirán todo el apoyo necesario para sobrellevar la circunstancia, pero aclaró que no es fácil determinar el tiempo que insumirá este proceso ni el modo en que cada jovencita lo incorporará. Sabemos que muchas de las chicas que estuvieron involucradas están en su medio familiar o afectivo. Eso también lo vamos a trabajar para tratar de que sea un proceso para todas iguales».

Según las jerarcas, todo el equipo multidisciplinario del INAU trabajó en los análisis de la reciente investigación. La indagatoria demandó un operativo conjunto de autoridades al más alto nivel nacional, y representó la primera actuación de los nuevos Juzgados Especializados en Crimen Organizado en el interior del país; la Dirección de Investigaciones que derivó en el procesamiento de proxenetas que inducían a la prostitución a un grupo de menores.

 

Más por esclarecer

Además, como lo denunció este matutino tiempo atrás, se confirmó que la situación se repite en Villa Quebracho y Guichón. Al respecto, las jerarcas señalaron que «el INAU trabaja en base a denuncias concretas, la fiscalización es permanente, de día y en la noche. No desconocemos el tema».

En estas páginas se publicó que Paysandú es uno de los departamentos fronterizos con mayor incidencia de este flagelo. Hay mujeres que son compradas y vendidas y obligadas a tener múltiples relaciones sexuales en la calle, en pisos o en burdeles contra su voluntad. A otras les dan palizas o violan hasta que anulan su voluntad.

En otros casos las propias madres han confiado a LA REPUBLICA, «que son regenteadas, y que saben que son llevadas a España a trabajar engañadas, señalaron.

Pero, esto no es todo, porque LA REPUBLICA está en condiciones de adelantar que otras adolescentes «cruzan» a la vecina orilla para ejercer la prostitución en bares de la provincia. Hace un mes fue detenido en la Argentina un sanducero que traficaba con jóvenes, el cual está cumpliendo una pena relativa a estos ilícitos en el vecino país.

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