Robaron cajero en Malvín Norte
Personal del Departamento de Vigilancia al mando del comisario Roberto Mario Arbón, aclaró en muy pocas horas un cuantioso robo perpetrado en un cajero automático que funciona en un supermercado de la zona de Malvín Norte.
El autor del voluminoso hurto fue un guardia privado de seguridad, de quien se probó que, valiéndose de su calidad de encargado, manejaba los códigos secretos del aparato y de esa manera se apoderó del dinero de una de las cajas, un monto que casi llegó a los 300 mil pesos.
Asimismo, en el transcurso del procedimiento, fueron realizadas otras actuaciones en la que fue arrestado un cómplice del infiel vigilante, encargado de esconder el efectivo sustraído. Fue justamente en el domicilio de este último que fue recuperado en casi su totalidad el dinero robado. Ambos delincuentes fueron sometidos, como es de rigor, a la Justicia competente. Fue en horas de la tarde del viernes pasado, que ante el mencionado jerarca policial de la Dirección de Investigaciones se presentaron representantes de una empresa de vigilancia privada y denunciaron que de un cajero, que funciona en un supermercado del camino Carrasco y Veracierto, se había detectado la falta en una de las cajas de todo el dinero, una suma que alcanzó los 278 mil pesos.
Los denunciantes puntualizaron además que el aparato en cuestión no había sido dañado, por lo que el o los autores emplearon otra técnica.
A partir de ese momento, los pesquisantes comenzaron a analizar todo tipo de documentación, desde aquellas en que los funcionarios reponían el dinero en el cajero, hasta los retiros personales que cada ciudadano realizó a través de sus tarjetas bancarias.
Al finalizar dicha tarea, los números daban bien, pero la falta del dinero no se justificaba por ningún lado.
Pesquisa minuciosa
Sólo quedaba una posibilidad, que consistía en que alguien vinculado a realizar la reposición del efectivo estuviera involucrado.
Un nuevo estudio de la situación fue realizado, hasta determinarse que el viernes referido a cierta y determinada hora se había realizado un manejo de fondos.
Localizar al encargado fue la parte más fácil. Se trata del vigilante privado, cuyo nombre responde a las iniciales FRLI, oriental, de 35 años de edad.
Interrogado al respecto, luego de que incurriera en contradicciones, terminó por confesar su responsabilidad en la acción delictiva, la que logró concretar al tener conocimiento de los códigos secretos para manejar el referido cajero.
Sobre el efectivo, manifestó que se lo había dejado para que lo escondiera a una persona de su amistad, cuya filiación y domicilio aportó. Fue entonces realizado un procedimiento en la casa de esta última, una pensión de la Ciudad Vieja, lugar donde fueron recuperados 214 mil pesos de los hurtados.
Detenido el cómplice, resultó ser J.P.C., de 33 años de edad.
Posteriormente, ambos prestaron declaración ante el juez Penal de Turno, por cuya disposición el vigilante privado fue procesado con prisión por el delito de «hurto» y su compinche también marchó a la cárcel bajo el cargo de «receptación».
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