Dos policías inician huelgas de hambre por distintos reclamos
Dos policías, uno de Rivera y otro de Colonia, el primero procesado con prisión y el segundo acusado de aceptar coimas, pero sobreseído, iniciaron en las últimas horas huelgas de hambre, en protesta por sus situaciones. El primero reclama por su proceso judicial y el segundo por perjuicios que le sobrevinieron tras la acusación.
El agente de 2ª Angel Fernández, procesado por la muerte de dos reclusos de la cárcel departamental en febrero de 2004, ingresó en su tercer día de huelga de hambre. El mismo estaba de guardia en el techo del establecimiento ubicado en pleno centro de la capital departamental cuando se produjo un intento de fuga.
El policía debió enfrentarse a tres reclusos que pretendían ganar las azoteas vecinas, uno de los cuales se entregó casi sin oponer resistencia, pero según su testimonio los otros dos hicieron caso omiso a sus advertencias.
De acuerdo a lo informado, y cumpliendo con las normativas, el policía disparó a los reclusos en fuga, provocando la muerte de ambos.
En su momento actuó el juez en lo penal de 2º Turno, Mijhail Rottas, asistido por el fiscal Rodolfo Souto, hoy a cargo del Juzgado mencionado.
Con las pruebas necesarias el magistrado actuante entendió que no había mérito para el procesamiento del policía, pero un Tribunal de Apelaciones entendió lo contrario, por lo cual Fernández fue enviado a la cárcel.
Ahora el caso se encuentra en el Juzgado Penal de 1er. Turno a cargo del doctor Federico Tobías, ya que el doctor Souto se excusó por el hecho de que si en la época era el acusador, no sería juez en ésta. El fiscal de 1er. Turno, Rodolfo Chiecchi solicitó al juez de la causa que condene a Fernández «como autor responsable de dos delitos de homicidio a doce años de penitenciaría».
En opinión del fiscal, aunque el policía cumplió efectivamente los procedimientos establecidos por el Ministerio del Interior (decreto 110/002 del 22/03/2002 y resolución de la Dirección Nacional de Cárceles 128/2002), «esas normas son ilegales cuando no inconstitucionales».
Luego de conocida la solicitud del fiscal, el agente Angel Fernández, actualmente recluido en dependencias de la Seccional 10ª se declaró en huelga de hambre, ingiriendo únicamente líquidos.
El personal policial recibió con gran preocupación la decisión de la Fiscalía, y hay quiénes entienden que el Ministerio del Interior no defendió a Fernández de la mejor manera.
En su momento se había designado a una abogada para hacerse cargo de la defensa del policía, pero luego se supo que la misma no tenía el título habilitante, motivo por lo que luego fue procesada.
En la actualidad el abogado defensor del policía es el doctor Gerardo Amarilla, quien en diálogo con LA REPUBLICA expresó: «En los últimos tiempos parece que la Justicia se ha empeñado en encontrar errores en la actuación policial. Lo que ocurre con mi defendido deja un mensaje preocupante para nuestra población y hasta para los delincuentes. En el futuro quien se quiera fugar, lo podrá intentar, en el entendido de que el policía deberá discernir si es constitucional o no el tener que cumplir con el Decreto que lo ampara, teniendo en cuenta que podría ser procesado, afectando su carrera, su vida y la de su familia.
Además el Artículo 28 del Código Penal establece que: «Está exento de responsabilidad el que ejecuta un acto ordenado y permitido por la Ley, en vista de las funciones públicas que desempeña, de la profesión a la que se dedica, de la autoridad que ejerce o de la ayuda que le preste a la Justicia».
Acusado de coimas también inicia huelga
Un policía coloniense que fue vinculado a un caso de coima por el comando policial, inició ayer una huelga de hambre por los perjuicios sufridos ante la acusación de la que resultó ser inocente. El policía añadió que pese a probar su inocencia en el juzgado, el comando lo castigó enviándolo a otra localidad y prohibiéndole realizar Servicio 222.
Héctor Nara es el oficial que el pasado 22 de mayo fue detenido por personal de la Dirección de Investigaciones y llevado a Colonia para tomarle declaración en la investigación que luego terminó con un oficial y un comisario procesados con prisión por pedir coimas en varios boliches de Carmelo.
En su declaración ante el comando, documento al que pudo acceder LA REPUBLICA, Nara contó que durante su turno salía a recorrer comercios en la moto policial, según la orden del entonces comisario de la seccional de Carmelo «procurando prevenir hurtos y rapiñas» pero que la falsa acusación de sus compañeros policiales le provocaron un daño moral y un trato «como a un delincuente» señaló, del que responsabiliza al comando de la Jefatura de Policía de Colonia.
Por ello Nara se declaró en huelga de hambre reclamando que se limpie su nombre, se le restituyan los haberes perdidos y se le devuelva a la comisaría de Carmelo, permitiéndosele hacer servicio de vigilancia 222 en su localidad.
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