Madre de asesinado reclama justicia
Tras 14 años del impune crimen de su hijo, Liliana Marta Suárez de García llegó a Paysandú e, invitada por LA REPUBLICA, agradeció a este medio ya que «siempre estuvieron conmigo». La madre estuvo en la esquina donde su hijo fue muerto y colocó una flor.
El 11 de julio de 1995, Daniel Hernán García tenía 19 años, cursaba el 5º año liceal y era hincha de Boca, aunque para nada un fanático. Le tentó la idea de un compañero y viajó a Paysandú, para presenciar cómo Argentina le ganaba 4 a 0 a Chile por la Copa América. Cuando se aprestaban a regresar a Buenos Aires, a dos cuadras del estadio Artigas, sufrieron una emboscada de la barra de Morón y Tigre. Daniel recibió una cuchillada en el abdomen y otra en el corazón, falleciendo, mientras 3 compañeros fueron apuñalados. Merced a testimonios y filmaciones, las acusaciones se centraron en los delincuentes argentinos: El «Cadena» Zurita, Ramón Toledo, apodado «el Negro Café», y el «Pájaro» Mario García, mercenarios del ex intendente Rousselot. Pero el poder se las arreglaría para desvanecer la sospecha.
¿Qué respuesta tuviste de la AFA como organizadores de la Copa ?
No sabíamos donde estábamos parados al comienzo de esta lucha. Nos recortaban la información, nos decían que la sede de la Confederación estaba en Paraguay, y nadie nos dijo que tenía representación oficial en Argentina. Eduardo De Luca reconoció la mala organización, por ejemplo: Daniel era menor de 21 y pasó la frontera sin que le revisaran los documentos…
Todo por el negocio. Sólo llenaban una planilla. Del mismo modo, al regreso, después de la muerte, allá no se cerraron fronteras, pasaron de vuelta los asesinos por ahí, no hubo requisa para nada y los gendarmes se dedicaron a decir «sigan, sigan». Eduardo De Luca reconoció que se habían visto desbordados y lo explicó considerando que la Policía de Paysandú no estaba apta para controlar a estos vándalos.
¿En Diputados hubo una comisión investigadora? ¿Qué pasó ahí?
Acá todos saben todo y si no se llega a la verdad es porque no se quiere llegar. Estas personas no son utilizadas solamente por los dirigentes de fútbol sino por los políticos, son múltiples las funciones que ellos cumplen. ¿Me entendés?
Hoy 14 de julio de 2009 Liliana es presidenta de Favifa y vicepresidenta de Salvemos al Fútbol y continúa su lucha por justicia para su hijo asesinado y todas las potenciales víctimas, dejando en evidencia a la red de complicidad entre el poder político, la policía, las barras bravas, y el negocio del deporte.
Compartí tu opinión con toda la comunidad