Gavilla de jóvenes asaltantes mató un almacenero del Cerro
Un almacenero del barrio La Paloma, en el Cerro, fue asesinado de un disparo en el pecho por el líder de una gavilla de jóvenes que estaban asaltando su comercio y amenazando a su mujer.
El hombre entró al local cuando le apuntaban a su esposa y sin motivos le dispararon a quemarropa.
Fuentes policiales confiaron a LA REPUBLICA que estaría identificado el líder de la banda, un joven que recientemente cumplió la mayoría de edad y ya tiene un antecedente penal por «hurto», aunque cuenta con una extensa lista de anotaciones policiales como menor por diferentes delitos contra la propiedad y las personas.
Según los informes policiales, este joven es de la zona de Cerro Norte y siempre actúan en las inmediaciones del Cerro, pero nunca en su zona de injerencia.
Tal es el caso que estos serían responsables de varias rapiñas a ómnibus en jurisdicción de la Seccional 19ª, en la zona de La Teja.
El grupo había sido visto merodeando la zona, un buen rato antes de la mortal rapiña, concretamente en una plaza; y el autor del disparo ya había estado antes en la provisión, quizás viendo cómo era el lugar para luego dar el golpe.
El mortal atraco tuvo lugar el jueves sobre las nueve de la noche en el almacén ubicado en Pasaje 1, número 4527 esquina Camino de las Tropas, propiedad de Julio César Olivera Lemos, de 53 años, y de su esposa.
Según contaron algunos vecinos, el hombre, quien tenía tres hijos, había montado el pequeño almacén con el dinero que había obtenido tras ser despedido de su último trabajo.
Con la edad que tenía consideró muy difícil volver a conseguir un empleo, y por eso montó la iniciativa familiar. Cabe señalar que esta no era la primera vez que los asaltaban.
El jueves por la noche, al frente del comercio estaba su esposa, cuando al lugar ingresaron cuatro jóvenes y uno quedó en la puerta haciendo las veces de campana, por si alguien llegaba.
Los sujetos le exigían vehementemente a la mujer más dinero, a pesar de que ya tenían todo lo que había en la caja registradora. Fue en ese momento que ingresó al local el marido de la mujer, quien intentó protegerla, aunque ni siquiera tuvo oportunidad de reaccionar, ya que ni bien lo vio el sujeto que portaba una de las armas, aparentemente una escopeta de caño recortado, le disparó a quemarropa a la altura del pecho.
Mientras el hombre caía herido de muerte, los malvivientes se dieron a la fuga corriendo y disparando como forma de amedrentar en la zona.
De inmediato, la víctima fue trasladada por un familiar en su coche al Dispensario del Cerro, donde nada pudieron hacer para salvarle la vida al comerciante, quien presentaba una «herida de bala en cara anterior de tórax, sin orificio de salida».
Ahora, en el caso vienen trabajando los investigadores de la División de Homicidios, de la Seccional 24ª y la Policía Técnica.
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