Murió el fugado que se pegó un tiro
En la víspera, al ser intervenido quirúrgicamente en el hospital de Mercedes, murió el recluso que escapó de la cárcel de Libertad y se pegó un tiro en la cabeza al ser descubierto por la Policía en un aguantadero de la ciudad de Carmelo.
Integrante de la recordada «mercobanda» que a fines de los 90 asoló varias ciudades, Gualberto Méndez Milunovich, alias «el Ñato», se había escondido en una modesta vivienda del barrio Saravia.
Méndez había sido detectado por la Dirección de Investigaciones departamental y tras obtener una orden de allanamiento, los efectivos rodearon la manzana donde se encontraba oculto desde hacía días.
Los vecinos salieron todos a la calle cuando vieron alrededor de tres móviles policiales y más de una veintena de policías que bajaban para rodear la modesta vivienda, pintada de blanco, en una de esquinas más conocidas de la barriada.
Durante marzo de 1998, Méndez, junto a una banda de cinco maleantes asaltaron una sucursal de Cofac en Pando tras una seguidilla de robos espectaculares en Montevideo.
Para efectuar los mismos, contrataban un taxi al que luego, arma en mano, obligaban a llevarlos a la casa bancaria que planeaban asaltar. Tras entrar a los tiros y apoderarse del efectivo, salían rápidamente en el auto que luego abandonaban tras golpear al taximetrista.
Así actuaron en Nueva Palmira donde contrataron un taxímetro que los trajo a la sucursal ACAC de Carmelo en pleno centro, y a pocos metros de la comisaría local. Méndez y su banda escaparon y, tras desaparecer en los barrios periféricos de la ciudad donde esperaban la noche, utilizaban una lancha para cruzar el río hasta las islas del Delta donde se escondían.
Este viernes, al advertir ver que no tenía escapatoria y volvería a prisión, Méndez hizo un disparo al aire para avisar a la Policía que estaba armado, luego se metió el caño en la boca para efectuarse un disparo y, en la madrugada de ayer, murió en el hospital mercedario.
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