Maltrataba y castigaba a hijastro de 11 años.
Ricardo Almada. Maldonado. El niño de 11 años concurre a la Escuela Nº 14 del balneario Solís, procedente de la localidad cercana de Cerros Azules, ubicada unos 8 kilómetros al norte.
En el centro escolar se había detectado un cambio en la conducta del menor, hasta que hace algunos días el maestro director lo reprendió diciéndole que pondría en conocimiento de sus padres lo que estaba pasando con él. Y ese fue el detonante porque el niño estalló en llanto diciendo que si su padre (en realidad, su padrastro) se enteraba lo «mataría», una forma común de afirmar que sería castigado.
La Policía fue alertada de esta situación y no fue necesario indagar demasiado para comprobar que el cuerpo del escolar mostraba signos inequívocos de castigos físicos.
Poco después su padrastro fue detenido y puesto a disposición de la Unidad Especializada de Violencia Doméstica de Maldonado, donde además, con los peritajes forenses del niño, no tuvo más alternativa que reconocer que lo maltrataba con frecuencia.
Se trata de Wilson Mario Hernández Moreira (33), quien fue procesado sin prisión por el delito de lesiones personales, aunque deberá presentarse en la Seccional policial 5ª con asiento en el balneario Solís, dos veces por semana durante 60 días, y no podrá acercarse al domicilio de su compañera.
Fuentes confiables indicaron a LA REPUBLICA que la familia vive en un contexto socioeconómico muy difícil y que el estado -al menos en apariencia- de otros hermanos del chico castigado no es el mejor, al menos en cuanto a higiene.
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