Misterios. Justicia y Asuntos Internos indagarán a varios funcionarios más

Policía procesado por fuga de delincuente de Jefatura

A pesar de que ayer fue procesado con prisión un policía por la fuga del cabecilla de una organización dedicada al robo de autos, de la Jefatura de Policía de Montevideo, las investigaciones en la faz judicial y policial recién comienzan y serán interrogados varios funcionarios más.

Fuentes judiciales y policiales dijeron ayer a LA REPUBLICA que existen varios puntos más que oscuros en esta fuga, como por ejemplo quién dio la orden de que el delincuente fuera trasladado al departamento de Automotores tras declarar en el juzgado penal de 10º Turno, en vez de llevarlo a Cárcel Central, como debía ser.

Otra de las interrogantes es por qué el detenido no fue alojado en las celdas del destacamento policial sino en una oficina que quedó abierta. Porque tanto las cámaras en la salida de Automotores y las de Jefatura que apuntan hacia allí no funcionaban y porque como ocurre habitualmente no había ningún funcionario en la puerta de esa dependencia.

Las fuentes judiciales señalaron que si bien ya se procesó con prisión a un sargento identificado como AG, de Automotores, por el delito de «evasión por culpa de un funcionario encargado de una custodia de un arrestado a o detenido», las instancias recién comienzan y en las últimas horas se le tomó declaración a otros seis funcionarios, aunque se cree que serán varios más los citados. Entre quienes ya comparecieron en la primera instancia se encuentra un alto jerarca, que era quien el sábado de noche estaba a cargo de la Inspección en Jefatura.

Sobre eso mismo el director de Asuntos Internos de la Policía, doctor Héctor Di Giácomo, dijo ayer a LA REPUBLICA que justamente determinar quién dio la orden de llevar al delincuente William Fernández Machado, de 31 años, nuevamente a Automotores y no a la cárcel como correspondía, «es la materia de la investigación. Debemos determinar quién dio las órdenes», sostuvo el jerarca, quien a su vez agregó que se hará una «profunda investigación», adelantando que hoy serán interrogados varios funcionarios.

Di Giácomo también se refirió a las cámaras de seguridad que no funcionaron, diciendo que será otro de los puntos medulares de la investigación, de la cual se desprenderá una serie de informes.

Por último el ex fiscal de la Policía dijo que es muy posible que se realice una reconstrucción de los hechos, como ya lo hizo el juez de la causa, doctor Rolando Vomero, a quien luego le remitirán todos los informes que ellos logren.

 

La fuga

Fernández Machado era el cabecilla de una organización internacional de ladrones de autos, principalmente camionetas, muchas de las cuales fueron llevadas a Brasil.

En febrero se inició una investigación para tratar de desarticular a esa organización y a medida que se avanzaba se fueron obteniendo datos sobre los distintos manejos ilícitos de dicha red, aunque no se los podía ubicar, pues siempre parecían estar un paso adelante. Para eso se autorizó una serie de escuchas telefónicas, pues se sabía que tendrían contactos con algún funcionario policial deshonesto.

Fortuitamente dos integrantes de la organización cayeron detenidos en una seccional capitalina, tras lo cual su líder, William Fernández Machado, se puso en contacto con un policía para que este tratara de «alivianarles» la causa, lo que fue de vital importancia para su captura y posterior procesamiento, siendo alojado en primera instancia en Cárcel Central hasta que se decidiera su destino definitivo, pues lo procesaron por asociación para delinquir» junto a varias personas más.

Pero aún restaba algo por aclarar y era la relación que este «pesado» delincuente tenía con un comisario que revestía en la Jefatura de Policía de Montevideo, por lo cual el sábado compareció nuevamente ante el juez Vomero, que dispuso el procesamiento con prisión del jerarca policial por el delito de cohecho calificado, lo que se conoce como coima.

Vale señalar que el propio Fernández pidió para declarar contra el comisario, por lo que se tiene la convicción de que todo era parte de un plan para su fuga.

Tras la comparecencia en el juzgado, Fernández fue llevado a Automotores, lo que representa el primer punto oscuro de todo lo ocurrido. Una fuente judicial ejemplificó: «Es increíble que lo hayan llevado a Automotores, cuando es sabido que tenía que ser devuelto a la cárcel».

En ese momento en la dependencia policial que está justo frente a Jefatura había tres efectivos, un sargento, un agente y un efectivo jurídico, encontrándose a cargo de la custodia del detenido el segundo de ellos.

Otro hecho extraño es que en el lugar no estaban las llaves de las celdas y por eso decidieron esposarlo a un fierro en una oficina que quedó abierta.

En determinado momento, según el testimonio de los efectivos, el agente le pidió al sargento para ir al baño y cuando regresó el detenido ya no estaba, no pudiendo precisarse si se quitó la esposas ni cómo hizo para fugar sin que nadie lo viera.

Lo cierto es que el poderoso delincuente ganó la calle y se fugó, muy posiblemente con la ayuda de algún cómplice.

Ahora habrá que esperar el avance de las investigaciones judicial y policial. Sus propios encargados adelantaron que irán hasta el fondo y las últimas consecuencias para saber cómo se dieron los hechos.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje