Limpiaba máquina, una compañera accidentalmente la encendió; murió casi en el acto

Por Aldo Roque Difilippo, de Mercedes. Dos trágicos hechos ocurrieron en las afueras de Mercedes con pocas horas de diferencias. El primero de ellos ocurrió en la planta de Conaprole, ubicada en el paraje Mauá. Allí trabajaba Silvia Gisel Mañay Saldaña, de 26 años, quien se encontraba cumpliendo tareas de limpieza dentro de una máquina mezcladora, junto a otra funcionaria que accidentalmente la encendió.

Las pesadas paletas, 9 en total, de 30 centímetros, atraparon el cuerpo de la infortunada trabajadora que sufrió importantísimas heridas que determinaron su fallecimiento.

Si bien fue trasladada con la premura del caso al Sanatorio de CAMS, falleció momentos después como consecuencias de las heridas recibidas. El certificado médico establece «ingresada por grave accidente laboral, del balance se destaca: grave traumatismo de tórax con fracturas costales múltiples, hemoneumotórax derecho, desplazamiento mediastinal, fractura de fémur izquierdo expuesta, múltiples erosiones y herida penetrante a nivel cervical posterior, lesión pulmonar derecho con sangrado activo». El deceso de la infortunada joven se produjo sobre las 16.45 horas del pasado lunes.

En tanto, en horas de la noche de ayer en la ruta 2 a la altura del kilómetro 276, un joven fue arrollado por un pesado camión. El camión, un Renault con zorra, era conducido por un hombre de 28 años que circulaba por dicha ruta, procedente de Tacuarembó con destino a la planta de Botnia. Según manifestó el camionero, en forma repentina, un peatón se le atravesó en la ruta, con los dos brazos en alto, no pudiendo evitar embestirlo. El peatón fue identificado como Eduardo Cano Fúnez, de 23 años, que falleció en el acto a consecuencia de las heridas sufridas.

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