Vecinos sanduceros amenazan con linchar a septuagenario homicida
Los restos de Santa Teresita Aguirre, quien en 1998 tenía 28 años, fueron hallados en en el pozo negro de una casa del Barrio P3, que fue habitada por el asesino, y por ella.
Los padres de la muchacha insistentemente reclamaban a las autoridades por la investigación, ya que su desaparición siempre fue misteriosa.
La madre y la hija, de la joven mujer, nunca creyeron «la historia» tejida por el compañero. El mismo aseguraba haberse peleado y que la mujer había decidido por cuenta propia viajar a Buenos Aires a trabajar.
Aunque ahora, más de 10 años después, se confirmó que todo era una gran mentira y que la mujer había sido asesinada por su pareja, un hombre, hoy de 77 años de edad.
Tal como lo informara ayer LA REPUBLICA, ahora quedó comprobado que la mujer fue muerta a golpes. Se halló además de los restos óseos, prendas de vestir varios metros bajo tierra en el pozo séptico. Vecinos indignados alertaron a las autoridades, «que no vengan con él a la reconstrucción de los hechos, lo vamos a linchar».
Horrendo destino quedó al descubierto el sábado sobre las 15 horas, tras la confesión de un hombre de 77 años que se atribuyó el homicidio. Una fecha fatídica fue la de aquel lejano 13 de Julio de 1998. Esfuerzos que fueron en vano para propios y extraños; no existía información sobre el paradero de Santa Teresita Aguirre, de 28 años en el momento de su desaparición, hecho que había sido denunciado por sus familiares. Los mismos nunca creyeron la versión del hombre de una pelea repentina y el alejamiento sin más del lugar de la joven. El instinto de madre le indicaba que lo señalado por la pareja de su progenitora no era lo que realmente había acontencido.
En la memoria de los familiares siempre estaba presente, «qué fue lo que ocurrió» en cada oportunidad de recordar la fecha del (13), nunca perdieron la esperanza de que algún día se supiese la verdad de lo acontecido.
Había surgido una pista en el entorno familiar de Santa Teresita Aguirre que puso de manifiesto el interés en el caso. Un hombre frente a los distintos rumores que siempre se tejieron sobre el misterioso episodio cofensó a la hija de la víctima que aquel año había visto a un vecino de la familia de la desaparecida y con el cual ésta mantenía relaciones amorosas, con las manos y ropa ensangrentadas, pero que no le había prestado en ese momento demasiada atención.
Con los datos aportados por el vecino del lugar, y con la incertidumbre de años de lucha por hallar a su madre, fue que la joven no titubeó más y se presentó ante autoridades policiales para radicar la denuncia y solicitar que se reiniciara la búsqueda de su madre. Los efectivos policiales con los datos en la mano, y aportados por la hija, iniciaron un pormenorizado trabajo de investigación. En esas circunstancias, quedó establecida, en primer término, la captura del hombre de 77 años, un jubilado militar poseedor de antecedentes penales, persona vista por el testigo en aquellos años. Una vez detenido, fue conducido para ser indagado, próximo a las tres de la tarde. Fue entonces que confesó la autoría del homicidio y señaló que el cuerpo de la joven Aguirre se encontraría en el pozo negro de su antigua casa, la finca número 36 del barrio P3 sito en las calles 33 Orientales y Antonio Estefanell.
Rápidamente, efectivos de Seccional 2a. montaron un operativo con apoyo de la Dirección de Investigaciones y personal de Bomberos, trasladándose al lugar donde posteriormente se encontraría la occisa.
Había numerosos vecinos indignados, pero la mayoría acongojados por el terrible acontecimiento. Así, bomberos y policías ingresaron a la casa y comenzaron las tareas de extracción. Una vez retirada la tapa del foso, descendió un efectivo de Bomberos, quien halló los restos de la mujer y prendas de vestir. Después de una ardua tarea se extrajo el cuerpo, momento en que ya sumaban más de un centenar los vecinos que rodeaban el perímetro de seguridad establecido. Tras ser extraídos, los restos fueron depositados en una bolsa y trasladados a la morgue, donde se le efectuarán las correspondientes pericias técnicas por el forense de guardia. También fueron detenidas en calidad de indagatoria dos mujeres, que luego de tomarle declaraciones ayer domingo quedaron en libertad. Finalmente y por espacio de varias horas, el sujeto declaró, quedó en calidad de detenido, y hoy deberá nuevamente regresar a los tribunales, donde la jueza competente tomará la resolución final sobre este episodio.
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