Evacuan el balneario La Esmeralda, que era amenazado por un incendio
Según informaron ayer a LA REPUBLICA autoridades de Bomberos, de todos los incendios que se están registrando en distintas partes del país, el 95% de los mismos se generaron por imprudencia o negligencia y en otros casos de forma intencional.
La situación más dramática ayer se vivió en el balneario La Esmeralda, de Rocha, donde todos los turistas debieron ser evacuados de forma preventiva, ya que las llamas de un enorme incendio se dirigían hacía allí.
Unas 200 hectáreas de monte fueron devastadas por dicho incendio, que además de llevar a la evacuación voluntaria, provocó que las autoridades tomaran la decisión de prohibir terminantemente el ingreso al balneario, que tiene una única vía de acceso desde Ruta 9. Esta medida se adoptó también como forma de no congestionar la salida ni el desarrollo de las operaciones.
Mientras tanto, un hombre de 24 años fue emplazado para comparecer ante la Justicia tras confesar ser quien inició el incendio. El individuo, poseedor de antecedentes penales, estaba monteando en la zona y encendió un fuego para hacer un asado, lo que ocasionó el incendio.
Si bien por momentos el incendio estuvo controlado, los cambios constantes del viento hicieron que se reavivara en varias oportunidades y cambiara su dirección. Ayer a media tarde, el fuego avanzaba paralelo al mar, a unos 1.500 metros de la Ruta 9 hacia La Esmeralda. Este hecho determinó que el cuartel de operaciones del Comité Departamental de Emergencia se asentara en el destacamento de Bomberos de La Esmeralda y desde allí dirigieran las operaciones de unos 60 efectivos entre personal de Bomberos, Policía, Ejército y trabajadores municipales.
Por un lado, se trabajó en la generación de un «cortafuego» en línea perpendicular al mar al extremo suroeste de La Esmeralda, mientras se procedía a evacuar el balneario como medida preventiva.
El jefe de incendio de Bomberos, oficial Víctor Germán, comentó a LA REPUBLICA que la preocupación mayor en los trabajos es «mantener los relevos» a los efectos de salvaguardar la integridad física de los soldados del fuego. El trabajo implica un desgaste físico importante y el proceso de deshidratación ocurre en pocas horas.
Comparando con el incendio de 2005, Germán señaló que «es menor en cuanto a destrozos por el momento, pero es importante en cuanto a agresividad».
En tanto, el secretario general de la Intendencia de Rocha, Pilar Altez, en representación del Municipio colaboraba junto a una brigada de funcionarios municipales para permitir la presencia de maquinaria que colaborara en distintas tareas. Altez se ocupaba de tomar contacto con los vecinos para explicar la situación e instarlos a retirarse del lugar como medida precautoria.
A 15 kilómetros de donde se combatía el incendio, en la pista de aterrizajes de emergencia en Ruta 9, avionetas y helicópteros tenían montado su lugar de aterrizaje y salidas para monitoreo y combate directo al fuego. Dos helicópteros de la Fuerza Aérea con sus helibaldes arrojaban agua en forma permanente sobre las llamas y la zona de influencia intentando mitigar las condiciones propicias para la propagación del fuego, así como el fuego mismo. Por otro lado, una avioneta realizó tareas de monitoreo para registrar un panorama instantáneo del avance de las llamas y cotejarlo con la información sobre los cambios de dirección del viento y enviar esos datos a quienes estaban trabajando desde tierra.
En Libertad
Otro lugar donde se registró un enorme incendio fue en la zona rural de Libertad, departamento de San José, donde ardieron más de 60 hectáreas de campo e incluso se quemó parcialmente una casa y un vehículo, aunque afortunadamente la gente logró sacar todas sus pertencias del inmueble.
Este siniestro tuvo lugar a la altura del kilómetro 30,500 de la ruta 1 vieja y allí trabajó personal de Libertad y del cuartelillo de Belvedere, con autobomba y un camión cisterna, logrando evitar la propagación a fincas linderas.
Por último vale decir que se registraron algunos focos en la Ciudad de la Costa, que lograron ser sofocados, mientras que en el balneario Villa Argentina se realizan recorridas constantes para evitar un foco ígneo de proporciones.
Maldonado sigue en alerta máxima
Mientras los 5 o 6 pequeños incendios que se produjeron la tarde del lunes en el eje de las rutas 9 y 12 fueron controlados y abatidos, ayer a la mañana se reavivaron las llamas en la zona de Abra de Perdomo, donde durante todo el día trabajaron Bomberos, personal policial y del Ejército, maquinaria pesada municipal y dos helicópteros de la Fuerza Aérea. En Punta Negra en tanto, estalló otro incendio de campo luego del mediodía donde existía riesgo de propagación de las llamas hacia zonas habitadas.
Los destacamentos de Bomberos de todo el departamento de Maldonado, apenas si mantienen una guardia mínima ante la necesidad de derivar permanentemente a todos los efectivos y unidades disponibles hacia distintos incendios que se desataron desde el lunes en distintas zonas circundantes a San Carlos y Piriápolis.
Mientras, no menos de 5 pequeños incendios que estallaron en la zona delimitada por las rutas 9 y 12 fueron controlados y extinguidos en las últimas horas del lunes, ayer apenas salió el sol, se reavivaron las llamas en Abra de Perdomo, a la altura del kilómetro 130 de la Ruta 9 y Camino Los Ceibos, cerca de la ciudad de San Carlos. El fuego literalmente tomó por completo el cerro Timbó y desde allí se propagó en distintas direcciones y variando según la intensidad de los vientos reinantes durante toda la jornada, con temperaturas que llegaron al pico de los 35º.
Bomberos de San Carlos, Maldonado, Solanas, Piriápolis y Pan de Azúcar trabajaron arduamente, apoyados por efectivos de la Policía y del Batallón de Ingenieros de Combate Nº 4, de maquinaria pesada de la intendencia de Maldonado. Sobre media mañana la situación se tornó incontrolable por lo cual se solicitó el apoyo de dos helicópteros de la Fuerza Aérea equipados con helibaldes.
Mientras, maquinaria pesada trabajaba en la construcción de contrafuegos y se intentaba liberar de todo riesgo a las propiedades de la zona, los helicópteros atacaban desde el aire abasteciéndose de agua en una laguna. Durante toda la jornada se quemaron decenas de hectáreas de montes naturales y artificiales, así como pastizales y campos, no debiéndose lamentar la afectación de ninguna edificación.
Sobre media tarde, la situación estaba controlada, al lograr circunscribir el fuego.
Poco después del mediodía en tanto, estalló otro incendio de campo en la zona de Punta Negra, cercanías de Piriápolis y existía riesgo de propagación hacia zonas habitadas, entre la Ruta 10 y la Ruta Interbalnearia. Se estima que en total se quemaron más de 35o hectáreas.
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