Frustran fuga masiva de la cárcel de Rivera
La guardia interna de la cárcel de Rivera abortó un intento de fuga masiva de reclusos del Módulo 1 –habían practicado un boquete–, que da al patio trasero de una finca lindera.
La cárcel de Rivera vuelve a ser noticia, luego de que a primeras horas de la mañana del domingo, la guardia interna del establecimiento, ubicado en pleno centro de la capital, descubriera un boquete en una de las paredes del Módulo 1, en el que habitan en la actualidad más de 60 reclusos.
A la hora de realizar el conteo de internos que se realiza a diario, los guardias, al ingresar al módulo mencionado, sospecharon al ver una importante cantidad de tierra esparcida por el mismo.
Seis baldosas removidas
De inmediato comenzaron la revisación, y encontraron seis baldosas removidas junto a la pared lindera con una vivienda vecina, por lo que con la celeridad que requería el caso se procedió a informar a las autoridades, las que comenzaron con el recuento correspondiente además de una requisa.
Como resultado encontraron una pala de juntar basura con la que los reclusos pretendían abrir un orificio que les permitiera salir al patio trasero de la vivienda mencionada. Dicho lugar fue el escenario de un intento de fuga llevado a cabo por cuatro presos en febrero del 2007, cuando cayó muerto el recluso Cristian Castaño Fernández, en circunstancias nunca aclaradas.
En diálogo exclusivo con LA REPUBLICA, el jefe de Policía de Rivera, inspector principal Heriberto Fagúndez, confirmó la noticia, expresando que «la custodia sospechó de montones de tierra que había en el módulo, y descubrieron el boquete que había realizado podría llevarlos al patio vecino, sólo que se encontraron con una placa de hierro que se había colocado luego del último intento de fuga. Para ello utilizaron una pala de basura, y se aprovecharon de lo blando de la pared del lado del módulo», finalizó diciendo.
Vecinos preocupados
Esta nueva situación ha reiterado la preocupación que existe en los vecinos del centro de reclusión, quienes esperan ansiosos que se construya la nueva cárcel fuera de la planta urbana de la ciudad, como por ejemplo el caso de la dueña de la casa lindera con el Módulo 1, ante la consulta de la prensa sobre la expectativa que genera la construcción de la nueva cárcel, manifestó: «Hasta que no vea salir al último preso de acá, no lo voy a poder creer».
Es un hecho que la idea de los reclusos al ganar la calle huyeran velozmente hacia la frontera para poder ingresar a territorio brasileño, para lo cual en el momento se tomaron las previsiones del caso.
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