Una joven grave, tras brutal pelea en un balneario sanducero
Una joven de 21 años se debate entre la vida y la muerte en el hospital de Tacuarembó, producto de una batalla campal en un balneario de Paysandú, en las primeras horas de este año.
La muchacha permanece internada en la sala de Neurocirugía, tras recibir un botellazo en la cabeza en el transcurso de una riña que se desató de mañana en los alrededores de la Playa Park.
A pesar del abundante consumo de alcohol y la gran aglomeración de vehículos, todo transcurría normalmente, ya que había varios efectivos policiales del servicio 222.
Sin embargo, poco después de las ocho de la mañana, mientras se desarrollaba el cambio de guardia y mientras gran parte de los concurrentes comenzaban a abandonar el lugar, la situación cambió radicalmente.
LA REPUBLICA supo por testigos ocasionales que, poco antes del amanecer, en la cercanías de una cantina, una joven de 21 años y su novio de la misma edad, mantuvieron un altercado con un menor de edad, quien inmediatamente se retiró del lugar. No obstante, poco antes de llegar a destino, el adolescente se cruzó con un grupo de amigos y les relató lo sucedido en Playa Park.
Ya sobre las ocho de la mañana y dispuestos a cobrar venganza, regresaron a bordo de un auto con un hacha de mano y una «piña americana».
La patota compuesta por menores y mayores interceptó a la pareja en las cercanías de una cancha de fútbol y allí comenzaron a agredir al joven, pero repentinamente ella se interpuso y, en ese momento, recibió un fuerte botellazo en la cabeza que la dejó prácticamente inconsciente.
La pelea continuó por varios minutos hasta que varios móviles policiales arribaron y asistieron a la herida, que fue trasladada al Hospital Escuela del Litoral y más tarde sometida a una tomografía computada, revelando fractura de occipital y herida cortante en cuero cabelludo, por lo que fue trasladada a Tacuarembó, donde permanece internada en estado estable.
Mientras tanto, su novio ingresó al centro de salud con una herida cortante de 10 centímetros en el cuero cabelludo y múltiples hematomas y erosiones, mientras que otro adolescente de 18 años también fue hospitalizado con una herida cortante en la cadera, supuestamente causada con el hacha. La Policía secuestró las armas, en tanto ocho personas mayores y menores siguen a disposición de la Justicia.
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