GAYS MAS QUE HETEROSEXUALES
En tiempos de crisis, cualquier actividad ilícita que garantice cobrar en dólares o en euros será sin lugar a dudas por demás tentadora. Y más cuando estos proyectos se sostienen sobre costos razonables y un margen de ganancia interesante. Para el cliente, la tarifa era de 25 centavos de euro el minuto si la conexión era con una mujer, monto que generalmente era fijo en caso de que el elegido fuera un hombre y más abultado si se trataba de un gay. Para los empleados devenidos en actores porno, el sueldo oscilaba entre 500 y 1.000 dólares por mes, dependiendo de la categoría del servicio y la cantidad de horas trabajadas. «Muchos de los chicos y chicas que trabajaban en esto son estudiantes universitarios, que encontraban una forma segura de pagar sus estudios sin mayores condicionamientos. Incluso, algunos trabajaban antes como acompañantes o en apartamentos privados. Acá no hay contacto físico con el cliente, que ni siquiera sabía de dónde eran o planteaba volver a verlos», manifestaron las fuentes. En Paysandú, todavía hay alguna resistencia a esta forma de prostitución, pero existe y es continua como ya lo ha denunciado en su momento LA REPUBLICA. Recordemos el caso en que quedó al descubierto una red de prostitución de menores, que vendían sus cuerpos a gente muy adinerada durante sus estadías en la capital sanducera o a «clientes» locales, visitándolos en sus propios apartamentos, como damas o caballeros de compañía.
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