Incendio intencional y programado arrasó gran parte de Parque Lecocq
Fuentes policiales consultadas por LA REPUBLICA estimaron que el detenido, que fuera capturado por iniciar un incendio en el cruce de Camino Paurú y Luis Batlle Berres, muy cerca del Parque Lecocq, no es la misma persona que provocó el incendio en el predio del parque zoológico.
A pesar de esto último las propias autoridades municipales, como el director del Parque Zoológico Lecocq, Eduardo Tabárez, sostienen que el incendio fue intencional e incluso se considera que se está ante un pirómano y de una «persona enferma».
En total las llamas, que por momentos cobraron una altura de más de 10 metros, arrasaron con el 75% de las más de 60 hectáreas que componen todo el Parque Lecocq, no sólo la parte donde está el zoológico.
El detenido es un sujeto conocido de la zona, quien reside en una precaria vivienda y se dedica a hacer changas.
Este sujeto, según las mismas fuentes policiales, dijo que prendió fuego para quemar basura y que se le fue de las manos, pero por lo que se presume, dicho foco ígneo no fue el que desató el caos en el Parque Lecocq. A pesar de ello ayer compareció ante el juez penal de 7º Turno y hoy repetirá audiencia, pero únicamente por el hecho de Paurú y Batlle Berres.
Lo cierto es que los daños que se produjeron por el incendio en cuanto a la flora son incalculables ya que se incendió un monte nativo, mucha vegetación indígena y diversos árboles de muchos años, considerados muy valiosos.
En el lugar de los hechos, además de una gran cantidad de bomberos debieron darse cita soldados del Ejército para colaborar en las tareas tendientes a controlar las llamas.
En determinado momento y cuando las paredes de fuego se encaminaban hacia la zona donde están los distintos animales en sus corrales, por fortuna el viento cambió de dirección, aunque, como dijera el propio director del parque, hubo que abrir el corral donde están los emúes, que raudamente y con largas zancadas corrieron hacia tierras seguras. Por ello es que piden a quienes viven en la zona que, sin ven ejemplares de esa especie, que son muy parecidos a los ñandúes, les acerquen algún tipo de alimento ya que son muy mansos y que de inmediato avisen al parque para que los vayan a recoger con los elementos necesarios. El número del parque es 312 00 13.
Finalmente la situación pudo ser controlada, aunque el director Eduardo Tabárez dijo que por momentos temió que fuera a quedar muy poco del parque, que las llamas arrasarían con todo.
Vale señalar que la convicción de que se trató de un hecho intencional y programado se basa en que se registraron varios focos ígneos, al menos cuatro, en distintos puntos del parque en el mismo momento.
«Creo que se trata de un pirómano que con seguridad disfruta con esto», dijo Tabárez, quien a su vez catalogó al autor como una «persona enferma».
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