Dilema: dudas respecto a dónde enviar al narco de la silla de ruedas
El largo y silencioso trabajo de Narcóticos e Investigaciones comenzó hace largo tiempo, aunque nunca pensaron que había involucrados nada menos que cuatro policías, incluido un oficial de alto rango.
Robert Heriberto Pérez, el narco que había logrado reclutar a varios efectivos de la Seccional 2ª de San Carlos, incluido el propio comisario y el responsable de la Brigada de Hurtos y Rapiñas, es considerado uno de los más peligrosos delincuentes de este departamento y capaz de apostar «muy fuerte» a la hora de proteger sus negocios.
Desde hace poco más de un año, se desplaza en silla de ruedas a raíz de un tiroteo con dos jóvenes delincuentes que le descerrajaron 6 balazos en un enfrentamiento seguramente motivado por el control del tráfico de drogas en la ciudad de San Carlos. Su poder le ha permitido «conocer mucha gente», tener buenas vinculaciones y no amilanarse ante la limitación física que padece.
Tiene su chofer (ahora también procesado con prisión) y contactos muy importantes de manera de no encontrar piedras en su camino. Al haber sobornado a tres policías y un comisario, se supone que hasta llegó a digitar algún operativo que dejó fuera de carrera a competidores suyos en el negocio de las drogas.
La Justicia le intervino varios bienes, pero además una cuenta bancaria con poco más de $ 250.000 que tenía en la sucursal Aiguá del Banco República.
Hasta ayer no se había decidido su destino, ya que la situación de la cárcel de Las Rosas no es la ideal para albergar a un interno que sólo se desplaza en silla de ruedas.
Tampoco se había definido el destino final del comisario MAGG, quien fue procesado con prisión por un delito de cohecho (coima) junto a tres subalternos. Se manejaba la posibilidad de alojarlo en la conocida «chacra policial», sobre la Ruta 60, en proximidades de Pan de Azúcar, pero las instalaciones allí son muy precarias, además de no contar con mínimas medidas de seguridad.
La punta del hilo
Los fulminantes operativos que terminaron con cuatro policías y tres civiles presos, se desataron a partir de la detención en el kilómetro 111 de la Ruta 9 (cercanías de Pan de Azúcar) la madrugada del pasado miércoles, de Robert Heriberto Pérez y un menor de 12 años que tras permanecer todo el miércoles en dependencias del INAU-Maldonado, fue entregado a sus responsables.
En esa ocasión se encontraron 10 gramos de cocaína, pero a raíz de estas detenciones y ya con la primeras luces del día miércoles, se realizaron por lo menos seis allanamientos en San Carlos, mientras se detenía a la esposa de Pérez, otra mujer y varios efectivos policiales, todos acusados de integrar una red que permitía mantener «liberadas» ciertas zonas de la ciudad.
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