Sexo, drogas y corrupción en las cárceles de Carolina del Sur
El estado de Carolina del Sur está en el ojo de la tormenta por una serie de escándalos sexuales que ocurren en las cárceles, lo cual le acaba de costar el puesto al jefe de la administración carcelaria.
Sexo entre presos, y entre estos y los guardias, además de un intento de aborto de una detenida, pusieron al régimen carcelario del sureño estado estadounidense bajo investigación.
«Lo que está aflorando demuestra una verdadera cultura de la corrupción», afirmó el senador republicano del Parlamento del Estado, David Thomas, quien durante años encabezó el comité encargado de las actividades penitenciarias.
La «alegre vida carcelaria» salió a la luz a raíz del caso de Susan Smith, acusada de haber asesinado a sus hijos, quien reveló haber mantenido relaciones sexuales con una guardia encargada de vigilarla.
La revelación dio inicio a una investigación, que determinó que una docena de empleados de la administración del lugar sean indagados por actos sexuales, tráfico de drogas y contrabando en las prisiones.
También se están investigando violaciones en la casa del gobernador de Carolina del Sur, donde suelen utilizar los servicios de los presos para actividades de limpieza y servidumbre.
Dos custodios están bajo indagación por haber permitido a dos detenidos haber practicado sexo en la casa del gobernador. Cuando descubrieron que una de las detenidas estaba embarazada, los guardias, en su afán por esconderla, organizaron varios intentos por hacerla abortar, reveló el Washington Post.
«La sacralidad de mi casa fue violada», dijo el gobernador demócrata, Jim Hodges, quien optó por remover al encargado de administrar las cárceles del estado. (ANSA)
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