Perros salvajes devoraron el cadáver de un anciano
Canelones
Este estremecedor caso fue descubierto por los efectivos de la Seccional 3ª de esa localidad canaria el pasado domingo. De acuerdo a las informaciones recabadas en medios policiales por LA REPUBLICA, la víctima se llamaba Juan Roque Giacussa Biñotti, tenía 79 años y residía en una finca situada en un camino vecinal sobre el kilómetro 41 de la Ruta 46, a algunos kilómetros de la localidad de Los Cerrillos.
Allí Giacusa vivía solo y en precarias condiciones. Unicamente mantenía contacto con sus vecinos.
La vivienda, apuntaron las fuentes, estaba cubierta por malezas que alcanzaban los dos metros de altura, y la única forma de arribar a la misma era cruzando angostos caminos.
Desde hacía aproximadamente una semana, los habitantes de esa zona no veían a Giacussa. Ante esa situación, en la jornada del domingo se comunicaron con su hermana y le informaron que, por motivos desconocidos, el anciano había dejado de frecuentar los comercios cercanos.
Posteriormente, la mujer formuló una denuncia en la referida comisaría respecto a la desaparición de su hermano.
Como primer paso, el encargado de esa dependencia policial dispuso que varios agentes se trasladaran hasta las inmediaciones de la vivienda e ingresaran a la apartada zona.
«Era una selva», dijo un informante vinculado al procedimiento.
Jauría hambrienta
Cuando los policías llegaron a la finca, descubrieron una trágica escena. El cadáver de Juan Giacussa yacía en el exterior, rodeado de ocho perros vagabundos que habían estado aliméntadose con el cuerpo del anciano.
A pocos metros, los dos perros del dueño de casa permanecían atados y a punto de desvanecer de hambre mientras observaban cómo los canes devoraban a su amo.
Los efectivos de Los Cerrillos no lograron controlar a la enfurecida jauría, por lo que debieron reclamar el auxilio del Plantel de Perros de la Jefatura policial de este departamento. Los policías idóneos en el manejo de los animales de raza Cimarrón lograron ahuyentar a los canes que se habían alimentado del septuagenario.
Según señalaron las fuentes, al liberar a los perros de Giacussa de sus cadenas, uno de ellos se arrojó sobre un gato que había muerto de hambre y, frente a la mirada de los policías, se lo comió en pocos minutos. Tras ese hecho, ambos canes fueron trasladados al plantel policial canino y desde allí a la perrera municipal.
Los voceros policiales consultados ayer por este matutino destacaron que las primeras investigaciones realizadas permiten presumir que el anciano sufrió un ataque al corazón y quedó tirado en el frente de su vivienda, expuesto a los salvajes canes. Se descarta que se esté ante un caso de homicidio.
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