Detenido. Kiosquero se tiroteó e hirió a asaltante que amenazó de muerte a su hijo de 7 años

Comerciantes reaccionan ante delincuentes; uno fue baleado

El hecho más grave ocurrió en una panadería del Cordón, donde su propietario resultó baleado tras decirle a un delincuente que no le daría el dinero de la caja registradora, ya que estaba cansado de que lo robaran.

Este episodio ocurrió ayer, poco antes de las cuatro de la tarde, en la panadería ubicada en Colonia entre Eduardo Acevedo y Tristán Narvaja, cuando estaban el dueño y una empleada. Un sujeto irrumpió en el lugar, munido de un arma de fuego ­aparentemente un revólver calibre 22­, y le exigió al panadero que le entregara todo el efectivo que tenía en la caja registradora. Pero el comerciante se resisitió, aduciendo estar cansado de que lo robasen. En ese momento, el malviviente le efectuó un disparo a la altura del pecho y, mientras la víctima caía malherida, se daba a la fuga sin llevarse nada.

De inmediato la empleada pidió ayuda y el hombre fue internado en un sanatorio privado, con un diagnóstico primario de «herida de bala en tórax».

En este caso tomó intervención la Seccional 3a, además de la División de Homicidios y la Brigada de Asaltos.

 

Delincuente baleado

El propietario de un salón de Maroñas permanece detenido tras haber baleado a un joven delincuente que acababa de copar su comercio. El herido estaba junto a otro individuo y ambos amenazaron con matar al hijo del comerciante, de 7 años, y a su esposa.

El segundo asaltante había logrado escapar, pero insólitamente regresó junto a otro joven cuando se estaba realizando el procedimiento policial.

Este hecho ocurrió a las diez y media de la noche del miércoles en el salón de General Flores e Iberia. Cuando estaban el dueño, su esposa, su hija de 10 años y su hijo de 7, más dos clientes, irrumpieron dos delincuentes, uno de ellos portando un arma de fuego.

El sujeto que tenía el arma le exigía la entrega del dinero que había en el lugar y como no los conformaba lo que les daban empezaron a apuntarle directamente a la cabeza del niño y a su madre, diciéndole al hombre que los iban a matar a ambos.

Con el botín en su poder, le quitaron un teléfono celular a un cliente y se dieron a la fuga montándose en la moto matrícula SEQ-063, Yumbo 125 cc, que habían dejado estacionada cerca del comercio.

En ese momento, el comerciante, de iniciales RABR, de 41 años, salió al exterior portando un revólver calibre 22, pero los delincuentes, mientras arrancaban la moto, lo vieron y le efectuaron disparos, ante lo cual el damnificado respondió, alcanzando a uno de ellos, que cayó al piso con la moto; el otro se dio a la fuga.

Instantes después, arribaron móviles policiales que detuvieron al herido, identificado como JDIG, de 17 años, al que le incautaron un revólver calibre 38 con tres proyectiles detonados, recuperándose el dinero y el teléfono celular.

El menor fue asistido en el lugar constatándose que presentaba una «herida de bala en la espalda con orificio de entrada» y que estaba «politraumatizado», siendo trasladado con custodia a un nosocomio.

Pero unos minutos más tarde ocurrió lo impensado: cuando personal policial realizaba las indagatorias y actuaciones periciales del caso, desplegándose el operativo de captura del prófugo, arribó al lugar la moto matrícula SEC-114, que era ocupada por dos sujetos. Ingresaron a contramano y se estacionaron en medio de la calle, entorpeciendo el tránsito a la vez que uno de ellos decía: «Acá fue donde mataron a mi amigo». De inmediato fueron detenidos e identificados como DJSP, de 19 años y LMBA, de 18 años, comprobándose que dicha matrícula no correspondía al rodado, pero la misma era requerida por haber sido utilizada en una rapiña a un transeúnte.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje