El infierno estalló en Belvedere por 5 horas
El incendio ocasionó pánico e incertidumbre entre los numerosos vecinos de la calle Santa Lucía, entre Aldao y Yandinoca, quienes en un momento temieron que las llamas se propagaran a sus viviendas.
El tránsito debió ser cortado por equipos del Cuerpo de Policía de Tránsito, Radio Patrulla y de la Seccional 19ª, mientras los bomberos desplegaban todo su poderío e instrumental para luchar con las llamas con gran dificultad, no sólo por la magnitud del siniestro sino que además, en el local se encontraban depositados productos químicos propios para el tratamiento de los cueros.
Tal situación llevó a que uno de los principales elementos de ataque contra las llamas fuera la espuma en mayor porcentaje que el agua, cuya carencia fue notoria ya que debieron acudir dos camiones cisternas de OSE.
Por su parte los empleados que trabajaban en el momento de generarse el fuego, fueron evacuados a tiempo y ninguno de ellos resultó lesionado.
El origen del siniestro por el momento no fue establecido, pero una vez que todo hubo quedado bajo control y se exterminaron las llamas, se comenzó a realizar los trabajos técnicos para conocer las causas del estallido.
Las pérdidas, según pudo saber este matutino fueron cuantiosas, pero las autoridades de la empresa anunciaron que mañana reiniciarán las tareas una vez acondicionado el lugar.
Fue a las 10 y 40 de ayer que se sintió en la central de Bomberos del Cuartel Centenario la alarma sobre el incendio. De inmediato se recibieron numerosas llamadas de vecinos comunicando el siniestro en la curtiembre «Brana SA» ubicada en la calle Santa Lucía, lo que motivó la rápida respuesta de los bomberos. Primero llegaron los bomberos de Belvedere por la cercanía del cuartelillo, pero después fueron arribando poderosos camiones cisternas del Cuartel Centenario, a las que debieron sumarse dos cisternas de OSE por la falta de agua en la zona y ante el peligro de propagación.
Por fortuna, las ambulancias y médico que se constituyeron en el lugar tuvieron poco trabajo y sólo debieron asistir a algunas personas y bomberos afectados por el humo. Por más de cinco horas los efectivos debieron combatir el fuego desde distintos puntos, hasta que la grave situación pudo ser controlada con valor y sacrificio por parte de los soldados del fuego.
A la tardecita, solamente quedaba un piquete de bomberos apagando rescoldos para iniciar las tareas de remoción e investigar el origen del fuego.
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