Intervención. Policías de comisaría con el apoyo del grupo GEO entraron y sofocaron la intentona de huida masiva

Presos destruyeron la cárcel de Mercedes; querían fugar

Los hechos violentos comenzaron a generarse en la noche del pasado domingo y se extendieron hasta la madrugada de la pasada jornada, cuando la policía logró controlar a los 85 reclusos que ya habían quemado colchones, roto paredes y utilizado estos elementos para arrojarlos, al punto que varios cascotes y pedazos de mampostería quedaron esparcidos fuera del recinto carcelario, en plena calle.

Paralelo a ello, en el exterior, los familiares de los reclusos comenzaron a agolparse, reclamando e insultando a la policía.

Aparentemente, los hechos comenzaron a generarse el sábado, cuando un recluso reclamó un medicamento. Si bien el medicamento le fue entregado utilizando a otro preso como intermediario, éste no se lo dio al que lo solicitó, generándose una situación que explotó en la noche del domingo.

Personal policial y del grupo GEO debieron intervenir en una situación que, por momentos, parecía que terminaría en una fuga masiva, ya que los reclusos rompieron las paredes que comunican a los diferentes pabellones de la cárcel, prendieron fuego una de las puertas de salida, rompieron vidrios de casi todos los sectores y planeaban emprender la huida por la Comisaría de la Mujer, contigua al centro de reclusión.

 

Humo y traslados

Para el Jefe de Policía de Soriano, inspector principal (r) Julio Martínez Perdomo, la actuación de la policía «fue excelente», ya que «se encuentra muy comprometida. Es más, personal que no se encontraba de servicio concurrió voluntariamente a prestar colaboración». Una vez reducido el motín, seis reclusos fueron trasladados al Comcar, «los que incitaban al motín», según se puntualizó en el comunicado emitido por la Jefatura de Policía, y otros seis fueron destinados a la Cárcel de Cañitas en Fray Bentos; «los otros permanecen acá».

Otro suceso a destacar es que desde el primer momento la jueza María del Carmen Roybal estuvo en el establecimiento carcelario, y que «ahora por parte de la policía resta una investigación administrativa a efectos de determinar las posibles causas del hecho».

El defensor de oficio en diálogo con LA REPUBLICA se sorprendió por la violencia desarrollada por ambas partes en este hecho, indicando que «en 20 años de trabajo es la primera vez que veo un motín de estas dimensiones y de esta violencia».

Esta situación «viene del día anterior», indicó el doctor Julio Guastavino, cuando «dos muchachos, que estaban sancionados, supuestamente habían sido muy golpeados». Indicó que tomó contacto con estos reclusos el mismo sábado, pero no presentaban visualmente signos de violencia y no quisieron radicar la denuncia. «Hablando con ellos me explican la situación por un tema de un medicamento que uno de ellos había pedido. Hablo con los delegados y me dicen que van a hacer una carta al director» de la Cárcel por algunos problemas con la guardia «y por el incidente del medicamento, y quedamos en eso. Entendí que estaba relativamente tranquilo», manifestó.

Pero no fue así. El domingo, un impresionante despliegue policial terminó con el motín y el intento de fuga masiva en medio de una intensa pedrea, humo, fuego y algunas balas de goma, en «una situación que creo amerita por lo menos una investigación para aclarar», puntualizó Guastavino.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje